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El apoyo del PP a la guerra de Irak y el 'comando Dixan'

La detención en Barcelona y Girona, el 25 de enero de 2003, de 16 argelinos y marroquíes por su presunta relación con Al Qaeda desató polémica, se politizó y sirvió de argumento para que las fuerzas parlamentarias expresaran en distintos foros su apoyo o rechazo a la guerra de Irak. Una polémica que llegó, incluso, hasta la sede la Audiencia Nacional y provocó roces y reproches entre la fiscalía y la policía, ya que Guillermo Ruiz Polanco, el primer juez instructor del caso, estimó en principio que las pruebas aportadas eran insuficientes

El 5 de febrero de 2003, pocos días después de la desarticulación del grupo, José María Aznar, entonces presidente del Gobierno, expuso en el Congreso de los Diputados las razones que le impulsaban a apoyar la intervención armada en Irak y, entre otras justificaciones, señaló el peligro que suponía para España la actuación de esta célula salafista para la que ahora la Fiscalía de la Audiencia Nacional solicita penas de 32 y 22 años de prisión para seis de sus presuntos miembros. En A Coruña, Aznar sostuvo su respaldo a George W. Bush con el ejemplo de la detención de estas 16 personas, en una operación en la que participaron 150 agentes de diversos servicios.

En las mismas fechas, Colin Powell, secretario de Estado de EE UU, incluyó en su exposición ante el Consejo de Seguridad de la ONU una mención a este grupo de ciudadanos argelinos y marroquíes. Powell presentó un organigrama sobre la red de armas químicas y biológicas que dirigía presuntamente el hombre de Osama Bin Laden en Irak, Abu Musab Al Zarqawi, el palestino que durante varios años ha dirigido la resistencia y los ataques terroristas en Irak. En aquel gráfico aparecía la célula química francesa a la que la fiscalía vincula ahora en su escrito de acusación y la española de Cataluña.

Críticas del PSOE

Mientras Aznar y el PP utilizaron la detención de este grupo para justificar su apoyo a la invasión de Irak, dirigentes del PSOE minusvaloraron la operación policial y definieron al grupo como el comando Dixan, ya que uno de los detenidos explicó en su declaración al juez Ruiz Polanco que las sustancias que le había intervenido la policía era jabón para lavadora: "Detergente, señoría", le espetó al magistrado.

La mayoría de los detenidos fueron puestos en libertad, pero después de que Ruiz Polanco abandonara la Audiencia Nacional el caso pasó a manos del juez Baltasar Garzón y éste ordenó que varios de los sospechosos reingresaran en prisión. El análisis en laboratorios del FBI de las sustancias incautadas y las pruebas obtenidas en Francia contra la célula de salafistas que pretendían atacar la Embajada de Rusia en París reactivó el caso.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 23 de septiembre de 2006