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Día sin Coches

Vecinos contra el atasco

Las asociaciones piden más calles peatonales, tranvías, carriles-bici y aparcamientos caros

Madrid se suma hoy a la celebración del Día sin Coches, dentro de la Semana Europea de la Movilidad, y lo hace tímidamente. Por las calles de la capital y las carreteras de la región seguirán moviéndose cientos de miles de vehículos. Ni la Comunidad ni el Ayuntamiento han querido prohibir hoy su uso, como hacen otras ciudades europeas. Los políticos harán gestos con vistas a la galería: muchos de ellos utilizarán el transporte público para acudir a sus despachos. La Federación Regional de Asociaciones de Vecinos ha preparado un documento que entregará al alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón, en el que propone medidas para acabar con los atascos. Varias ONG saldrán a la calle a reivindicar una movilidad más sostenible

La capital tiene matriculados 1,8 millones de vehículos y, además, registra cada día 500.000 movimientos de entrada y otros tantos de salida de conductores que viven en municipios limítrofes pero trabajan en Madrid (en 1997 eran 320.000 los conductores foráneos que entraban a la capital). El número de coches matriculados no deja de crecer (un 5% anual), a pesar de lo cual el Ayuntamiento asegura que en los últimos dos años se ha reducido el tráfico un 7,7%. Aun así, la percepción general es que Madrid es una ciudad que vive en permanente estado de atasco.

La Federación Regional de Asociaciones de Vecinos (FRAVM) ha elaborado un documento, dirigido por el sociólogo Vicente Pérez Quintana, con sus propuestas para mejorar la movilidad, texto que entregarán al alcalde Alberto Ruiz-Gallardón. Éstas son algunas de esas propuestas.

- Reducir los desplazamientos. Los vecinos piden fomentar las jornadas escolares y laborales de un solo turno y promover el teletrabajo, que en Madrid alcanza unas cifras muy bajas en comparación con otras ciudades europeas. Un ejemplo: de los colegios de educación infantil y primaria públicos, sólo el 22,69% tienen jornada continua. También piden los vecinos reducir los desplazamientos de largo recorrido y las necesidades de hacer transbordo. Uno de los mayores problemas, a juicio de las asociaciones, del modelo de movilidad congestiva es el desequilibrio entre el lugar en el que se vive y la ubicación del puesto de trabajo.

- Potenciar el transporte colectivo. Para desplazarse, los vecinos proponen favorecer los desplazamientos a pie, la bicicleta y los transportes colectivos. Quieren metro para los desplazamientos dentro de Madrid, y ferrocarril para los interurbanos. Piden mantener congelados los precios de los billetes porque en algunos casos, advierten, es más rentable viajar en coche que en metro, cercanías o autobús.

- El peaje. Las asociaciones de vecinos, de momento, descartan el peaje. "No hay que excluirlo, pero Madrid debe hacer antes otras muchas cosas", dice Vicente Pérez, redactor de las propuestas. La implantación del peaje urbano -pago por acceder al centro- no es, a juicio de las asociaciones, socialmente justa, "pues la experiencia demuestra que, el que puede pagarlo, paga". Tampoco quieren medidas radicales en la M-30, como cerrarla al tráfico o limitar la entrada a las matrículas pares o impares en días alternos o sólo a determinadas horas del día.

- Estacionamiento. Los vecinos pedirán al alcalde que aparcar sea cada vez más difícil. Para ellos ésta es una de las medidas más efectivas de disuasión de uso de vehículo privado. Así, proponen suprimir o reducir el aforo de los aparcamientos reservados a administraciones públicas; regular el canon de los aparcamientos reservados a empresas, premiando a las que reduzcan su capacidad; suprimir la gratuidad de los parking para clientes de grandes almacenes; reducir el número de plazas de aparcamiento en superficie; y penalizar las estancias de larga duración tanto en superficie como en estacionamientos rotatorios. Además de encarecer las estancias superiores a más de dos horas.

- Aparcamientos disuasorios. La FRAVM quiere un plan de aparcamientos disuasorios en los municipios de origen de los viajes y en las entradas a Madrid, más allá de la M-40, que estén vinculados a las estaciones de cercanías y metro. Para ello pide, además, que la red de cercanías forme parte del Consorcio regional de Transportes. Los vecinos reclaman más plataformas reservadas y carriles Bus-VAO.

- Más calles residenciales. En las calles principales de la ciudad la propuesta vecinal no contempla establecer restricciones a la circulación, salvo las relativas a la limitación de la velocidad máxima, carga y descarga y prohibición de estacionar en carriles reservados. En cambio, quieren fomentar las calles residenciales y aquellas en las que sólo se permita el tránsito de transportes colectivos. A la peatonalización de Las Letras y Lavapiés quieren sumar otras como la plaza Dos de Mayo y calles de Tetuán. También reclaman el cierre total o parcial en días festivos de Gran Vía y Fuencarral.

- Tranvías. Un tren eléctrico o un tranvía sobre superficie entre Atocha y plaza de Castilla es una medida necesaria, a juicio de la FRAVM, que también pide ensanchar y arbolar, por ejemplo, las aceras de Recoletos hasta el paseo del Prado. Quieren más bulevares, con más pasos de cebra y en los que la velocidad no supere los 30 kilómetros por hora..

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 22 de septiembre de 2006