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El fenómeno de la inmigración

Agentes senegaleses identifican a miles de inmigrantes retenidos en centros de Canarias

El Gobierno asegura que se va a agilizar la repatriación de los irregulares

Cinco policías y dos diplomáticos senegaleses enviados desde Dakar y Madrid interrogan desde el martes en largas sesiones a miles de inmigrantes retenidos en los tres centros de internamiento y dos campamentos militares de Gran Canaria, Fuerteventura y Tenerife, con objeto de determinar cuántos serán repatriados en breve. Las autoridades españolas mantienen la operación en el más estricto secreto, como adelantan que serán también los vuelos, para evitar que se reproduzcan los incidentes del mes de marzo que abortaron el primer intento de devolver a los que llegan en cayucos a las costas de Canarias.

La primera estimación es que, de los más de 8.000 inmigrantes retenidos en las islas, al menos 4.000 serían senegaleses.

Fuentes policiales reconocieron ayer que los interrogatorios se desarrollan "en un clima de mucha tensión". La cara de algunos inmigrantes ya es conocida por los agentes senegaleses "porque han intentado emigrar en varias ocasiones". Cuando el pasado martes comenzaron los interrogatorios en el campamento militar de La Isleta (Gran Canaria), los inmigrantes "reconocieron a los agentes y protagonizaron escenas de tensión" que obligaron a reforzar la guardia de estas instalaciones. "Hubo momentos de histeria y quienes improvisaron unas pancartas con cartones", aseguraron estas fuentes. La expedición oficial enviada por el presidente Abdoulaye Wade interrogó a casi 2.000 africanos en Gran Canaria entre martes y jueves.

Sin embargo, los incidentes más destacados ocurrieron este fin de semana en el centro de El Matorral, en Fuerteventura. Cuando el jueves llegaron los agentes, más de 600 internos se negaron a ser interrogados, gritaron consignas a favor de España y se cubrieron la cabeza con trozos de tela roja en señal de protesta. Para evitar que la revuelta acabara en algo más grave, los cinco agentes que custodian estas instalaciones recibieron ayuda de grupos policiales enviados desde Puerto del Rosario, 20 agentes equipados con material y vestimenta antidisturbios, que no utilizaron, ya que su mero despliegue aplacó los ánimos de los internos.

Aunque "desde que dicen las primeras palabras ya tienen la certeza de a qué zona pertenecen", una fuente oficial senegalesa que solicitó el anonimato confirmó que los policías de su país someten, uno a uno, a centenares de inmigrantes a interrogatorios llenos de preguntas trampa para descartar que quieran pasar por naturales de otros países francófonos. "El africano francófono es muy tranquilo y sabe exactamente lo que quiere", reconoció esta fuente. Aún así, si en vez de reconocer que son de Senegal dicen proceder de Costa de Marfil, Malí, Togo o Camerún, los acribillan a preguntas sobre geografía y cultura de cada uno de estos países hasta desarmarlos. Esta semana la operación se repetirá en los centros de Tenerife, donde hay más de 3.000 internos.

Cada senegalés queda identificado con el número de registro. Se hacen dos copias de cada expediente, uno para cada país. Si se inician las repatriaciones, la policía los volverá a identificar a su llegada al aeropuerto de Dakar. Para evitar que, a los pocos días de su llegada intenten embarcar de nuevo en un cayuco, el Gobierno de Senegal estudia encarcelarlos durante un periodo que puede alcanzar hasta los dos años.

El secretario de Estado de Exteriores del Gobierno español, Bernardino León, dijo ayer que el Ejecutivo ve salida al problema de inmigración ilegal que está viviendo Canarias y que, con las medidas que se están adoptando, disminuirá el flujo de cayucos y se agilizarán las repatriaciones. León hizo esta consideración en una conferencia de prensa en Helsinki durante la VI Cumbre ASEM (UE-Asia), informa Efe.

León recordó que están llegando en los últimos días a España nuevos equipos de los Gobiernos de Senegal y de Guinea-Bissau para reforzar la identificación de quienes, procedentes de estos países, han llegado de forma ilegal a España. Además, señaló que en los próximos días pueden llegar a España otros equipos y puede también tomarse algunas decisiones sobre cooperación con algunos de los países de los que proceden la mayoría de los inmigrantes que han llegado en las últimas oleadas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 11 de septiembre de 2006