López Obrador agudiza su presión sobre el Tribunal Electoral mexicano

El candidato izquierdista anuncia una "resistencia indefinida"

El líder del Partido de la Revolución Democrática (PRD) habló en el Zócalo de la Ciudad de México, que permanece tomado, como el resto del centro histórico de la capital, por miles de sus seguidores. Allí López Obrador convocó a sus huestes a llegar "hasta las últimas consecuencias" y resistir "el tiempo que sea necesario" para echar a andar "el poder soberano del pueblo". Reiteró también que nunca aceptaría que su rival, Felipe Calderón, del oficialista Partido Acción Nacional (PAN) sea nombrado presidente. "Nuestra decisión ya está tomada. No permitiremos la imposición, no aceptaremos un gobierno ilegítimo y a un presidente espurio". "El pueblo ha dicho hasta aquí", añadió. "Estamos preparados para resistir el tiempo que sea necesario, incluso años, si las circunstancias lo ameritan".

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Mientras, los jueces a cargo del recuento parcial de los votos trabajaban a contrarreloj para concluir, antes de la medianoche, el escrutinio de 11.839 mesas, un 9% del total. Una vez terminado, el Tribunal Electoral estará en condiciones de resolver las impugnaciones de los partidos y declarar un ganador. Los magistrados deberán emitir su veredicto antes del 31 de agosto.

Pero el candidato izquierdista ya vislumbra la posibilidad de que el Tribunal confirme la victoria de Calderón, que según el Instituto Federal Electoral (IFE) ganó por 244.000 votos (un 0,58% del total) en unas elecciones libres y transparentes.

Por ello, López Obrador instó a sus seguidores a boicotear los sucesivos actos oficiales en los que participe tanto su rival como el presidente de la República, Vicente Fox: ya sea el acto en el que el Tribunal Electoral otorgue el reconocimiento de la victoria electoral a Calderón, como la presentación del Sexto Informe de Gobierno que el presidente Fox deberá rendir el 1 de septiembre.

López Obrador insistió en que fue víctima de un fraude. "El Tribunal Electoral tiene en sus manos la salida", dijo, e insistió en que se vuelvan a recontar los 41 millones de votos, exigencia que ya denegaron los magistrados por considerar que no había indicios de las irregularidades denunciadas por el candidato izquierdista.

Mientras, Juan Camilo Mouriño, asesor de Felipe Calderón, indicó ayer que el recuento confirmará el triunfo del candidato del PAN. "La idea de que se cometió fraude sólo está en la mente de Andrés Manuel López Obrador". Según el PAN, el recuento a punto de concluir solo ha revelado errores puntuales que no afectan el resultado.

Mouriño aseguró que el equipo de Calderón trabaja con la mira puesta en la construcción de un Gobierno de coalición para "empezar a gobernar y dar resultados", incluso en medio de un posible escenario de protestas de los seguidores de López Obrador. "Tenemos que estar preparándonos para la toma de posesión el 1 de diciembre. El reto que tenemos es ir ganando la confianza de los ciudadanos que todavía respaldan este movimiento".Mouriño, que coordinó la campaña de Calderón, restó importancia a esas protestas: "Tenemos que trabajar con ellas. Aunque para nosotros no es una situación ni generalizada ni legítima. Se trata de una lucha contra un supuesto fraude que nadie más vio y que no fue documentado".

Mouriño está convencido de que el resto de las fuerzas políticas y sociales cerrarán filas para defender la institucionalidad democrática. "Aquí lo que está en juego ya no es tanto la presidencia de Calderón. Lo que está en juego es la vía democrática como forma de elegir nuestros gobernantes y la vía de las instituciones como forma de dirimir nuestras diferencias, frente a la vía de la presión social, de las movilizaciones, de las calles, cuando las instituciones no les dan la razón".

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0014, 14 de agosto de 2006.

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