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Reportaje:

A la cabeza en lectores y farolillo rojo en bibliotecas

Pese a que los lectores de Madrid superan en 15 puntos la media nacional (57,1%), la capital tiene la peor ratio de habitantes por biblioteca de distrito, entre las 10 ciudades más pobladas de España

Si usted es vecino de Arganzuela y un lector empedernido, la suerte no le acompaña. En total, 155 puestos de lectura para 148.797 empadronados en el distrito no parece una gran suma. Y es que este distrito tan sólo cuenta con una biblioteca municipal. Ninguna regional. Mayor fortuna será la suya si vive en San Blas -igual número de inscritos-, que alberga tres centros del Ayuntamiento de Madrid y uno de la Comunidad. Una ratio de 37.978 habitantes por biblioteca frente a los 148.797 de Arganzuela.

El director general de Patrimonio Cultural del Ayuntamiento de Madrid, Juan José Echeverría, considera que la situación no es grave, y así lo hizo saber hace unos meses cuando el PSOE acusó al equipo de gobierno municipal de tener cerrado el servicio de préstamos de la nueva biblioteca de Carabanchel que ya funciona con normalidad: "Madrid goza de una de las mejores redes de bibliotecas de España gracias a las universidades, la Biblioteca Nacional y las instalaciones promovidas por fundaciones".

La falta de personal técnico cualificado ha retardado la apertura de nuevos centros

Villaverde, Chamberí, Moncloa-Aravaca y Retiro carecen de biblioteca municipal

La brecha de la ratio entre distritos es inmensa. Los más afortunados -Villa de Vallecas, Chamberí, Vicálvaro y Salamanca- comparten biblioteca con menos de 40.000 personas, mientras que los del pelotón de cola -Villaverde, Arganzuela, Ciudad Lineal, Latina, Fuencarral-El Pardo y Moncloa-Aravaca- casi cuadriplican esa cifra.

Aunque los bienaventurados no lo son tanto si se les compara con los números de las 10 ciudades más pobladas de España. Los más dichosos de la capital comparten casi la ratio de Málaga (32.985 personas por biblioteca), pero duplican la de Palma de Mallorca (15.373). Es decir, un balear, por 10 de Arganzuela. Madrid tiene el dudoso honor de dominar por mucho la tabla (71.229), seguida de lejos por Sevilla (54.162), Barcelona (49.712) y Las Palmas (29.125).

Madrid quiere seguir las recomendaciones de la UNESCO (el organismo de Naciones Unidas para la Educación y la Cultura) y la International Federation Library Associations and Institutions (IFLA), que en un manifiesto conjunto aconsejan que los puntos de lectura estén a un máximo de 15 minutos en coche de la residencia del usuario. Además, hay que tener en cuenta que mientras en Madrid hay a disposición de los interesados 0,21 libros por individuo, en la Unión Europea poseen 2,1 volúmenes.

Los madrileños son los españoles más aficionados a leer. Lo dice el Informe sobre los hábitos de lectura y compra de libros en España 2005, editado por la Federación de Asociaciones de Editores de España. De cada 100 españoles, 57 leen al menos una vez al trimestre -sólo 41 todas las semanas-, un porcentaje que en la Comunidad se sitúa 15 puntos por encima de la media nacional.

Si Madrid quiere acatar todos los preceptos de la Unesco -"la biblioteca pública tiene que ser una fuerza viva de educación, cultura e información"- es ingente la tarea por delante, y las autoridades de diverso signo aseguran estar en ello. Por lo pronto, bajo el Gobierno popular, el Ministerio de Cultura creó en 2000 el Plan de Fomento de la Lectura, que sigue en vigor, y que prevé dotar de suficientes fondos a las bibliotecas públicas. Además, se ha instado a las comunidades autónomas a crear sus propios planes. Para ello, el Gobierno central ha destinado 9,6 millones del presupuesto de 2006 a la dotación bibliográfica, un monto que ha dividido en función del número de habitantes de cada región.

El Gobierno regional dice que ha aumentado el último año en dos millones la inversión en compra de libros -de tres a cinco millones- y se enorgullece de haber creado la primera biblioteca pública de la región especializada en música y cine, la Ruiz Egea, en Chamberí. Un distrito que, según la oposición socialista en el Ayuntamiento, no cuenta con una municipal, al igual que ocurre en Retiro, Villaverde y Moncloa-Aravaca. También el PSOE lamenta que en Madrid el gasto medio de servicios bibliotecarios sea de 3,36 euros por habitante, frente a los 13,35 euros de media europea.

"En cultura, la Concejalía de las Artes gasta menos de lo previsto, pero sigue habiendo cuatro distritos que no tienen biblioteca municipal", clama Rosa León, del grupo municipal socialista. Frente a esta acusación, el Consistorio contraataca afirmando que el presupuesto en bibliotecas ha aumentado un 34,18% -de 8,5 a 11,49 millones- en los últimos tres años. En ese tiempo han crecido los fondos de libros (26%) y multimedia (55%) tanto como los visitantes (38%) -casi dos millones de usuarios- y los préstamos (14%).

Las bibliotecas regionales recibieron la visita de 778.945 personas en el primer semestre de 2006. Mientras los bibliometros han prestado 70.000 libros en un año y en ese tiempo 13 bibliobuses -bibliotecas móviles de préstamo- han recorrido 154 municipios y 19 distritos de la capital.

El director general de Archivos, Museos y Bibliotecas, Álvaro Ballarín, adelantó la semana pasada que la intención del Gobierno regional es crear una red de 700 bibliotecas escolares, construir 12 nuevas públicas y establecer un servicio de telebiblioteca. "La idea es que los ciudadanos no dejen de leer por falta de tiempo, como recogía la encuesta de los editores, en la que se afirma que el 15% de los españoles no lee por esta causa", prosiguió el político, convencido de que en 12 años todos los ciudadanos tendrán una biblioteca de referencia.

La mayor fuente de litigio entre gobierno y oposición municipal se acaba de evaporar. Y es que finalmente en julio abrió definitivamente sus puertas al público la biblioteca Manuel Vázquez Montalbán, que desde el 31 de marzo permitía usar la sala de lectura. Las obras del nuevo edificio de Tetuán -la segunda biblioteca para un distrito de 152.615 vecinos- terminaron en 2004, pero la falta de personal impidió hasta ahora su apertura. Casi todos los 13.000 libros de los que dispone -la alcaldía habló de 30.000 volúmenes- están ya catalogados por una nueva plantilla, salida de recientes oposiciones. La idea es crear 226 plazas de técnicos especializados -165 deberían cubrirse a finales de 2007-, duplicando así su número. Parte de los aprobados han ido a parar a las también nuevas bibliotecas de Ciudad Lineal y Valdebernardo.

Estos cuatro nuevos centros, según IU, fueron proyectados bajo mandato de José María Álvarez del Manzano. Este grupo propone edificar 15 nuevas bibliotecas de distrito en ocho años.

En la mente del PP está también la firma de un acuerdo entre el Ayuntamiento y la Comunidad con el fin de crear un "consorcio de bibliotecas", en palabras de Echeverría. El sistema funciona en muchas poblaciones españolas como el Consorci de Biblioteques de Barcelona, formado por el Ayuntamiento de Barcelona y la Diputación.

La Unesco recomienda a los países desarrollados -para el resto los parámetros son más flexibles- que sus bibliotecas concebidas para 50.000 habitantes cuenten con 100.000 ejemplares y cada año se adquieran otros 11.000. Madrid aún anda lejos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 13 de agosto de 2006