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El deshielo de Groenlandia se acelera y contribuye a la subida del nivel del mar

Nuevas imágenes de satélite revelan que pierde 240 kilómetros cúbicos de hielo al año

El derretimiento de los bordes del casquete de Groenlandia, que almacena el 10% del hielo del planeta, se ha acelerado desde el verano de 2004, según los datos obtenidos con el par de satélites Grace, que miden el campo gravitatorio terrestre. Estos datos confirman los anteriores de otros satélites e indican que se derriten cada año unos 240 kilómetros cúbicos de los 2,5 millones de kilómetros cúbicos del casquete y que contribuyen a la subida del nivel del mar. En su mayor parte corresponden a glaciares del sureste y noreste de la gigantesca isla.

Científicos de la Universidad de Tejas han estimado los cambios en la masa del hielo que recubre de forma permanente Groenlandia entre abril de 2002 y noviembre de 2005. Según publican en la revista Science de hoy, la pérdida neta es de 239 kilómetros cúbicos, por año (con un error estimado de un 10%), en su mayor parte del este de la isla. Esta estimación casa bien con datos recientes basados en medidas de interferometría por radar a bordo de satélites, señala el equipo de científicos, pero los nuevos datos también indican una aceleración del derretimiento en el sudeste de Groenlancia desde el verano de 2004. Este mayor derretimiento, por ser tan reciente, puede corresponder simplemente a la variabilidad interanual natural del clima, advierten los investigadores y no al calentamiento global.

En Groenlandia está el segundo casquete mayor del mundo (después del antártico), que contiene unos 2,5 millones de kilómetros cúbicos de agua en forma de hielo. Medidas de altimetría realizadas con láser desde aviones ya habían indicado que entre 1997 y 2003 se perdieron unos 80 kilómetros cúbicos por año, en su mayor parte de la periferia.

Nivel del mar

Las nuevas estimaciones elevan considerablemente esta cantidad y, si se confirman, hacen que Groenlandia sea un factor a tener en cuenta cuando se calcula la posible subida del nivel del mar debida al calentamiento global. Los expertos ya calculaban que Groenlancia contribuye con aproximadamente medio milímetro anual a la subida del nivel del mar a escala global, que es ya de tres milímetros por año. La estimación de los científicos que han obtenido los nuevos datos eleva, en todo caso, esta cantidad muy poco, a 0,54 milímetros por año. Si todo el casquete de Groenlandia se fundiera, lo cual no está previsto en los próximos 1.000 años, dado que supuestamente los casquetes se derriten mucho más lentamente que los glaciares, el nivel del mar subiría 6,5 metros.

Los datos de Grace, que es un proyecto conjunto de la agencia espacial alemana DLR y la NASA, muestran dos regiones de pérdida de hielo en el este de Groenlancia. Una corresponde al glaciar del sudeste y la otra está en la costa nordeste. Esta última región, dadas las dificultades para interpretar los datos, puede reflejar la pérdida en Groenlandia en sí añadida a la pérdida en la zona de Svalbard, el archipiélago ruso relativamente cercano, señalan los científicos que han analizado los datos. El derretimiento de hielo en esta última zona sería un nuevo indicio de que el océano Ártico se está calentando.

El derretimiento de los casquetes polares podría afectar a la circulación oceánica global y provocar grandes cambios climáticos locales, temen los científicos, que por ello están estudiando también la Antártida. El registro más completo de precipitaciones en el continente antártico se publica también hoy en la misma revista. Muestra que no se ha producido un aumento significativo en los últimos 50 años, a pesar de que los modelos climáticos actuales señalan que debería llover o nevar más en la Antártida a medida que aumentan las temperaturas atmosféricas.

Variabilidad

"La variabilidad entre año y año y entre decenio y decenio es tan grande que resulta casi imposible encontrar en los datos, aunque sean de 50 años, una tendencia que pueda estar relacionada con el cambio climático", ha dicho Andrew Monaghan, que ha dirigido el estudio. Los datos sugieren, por tanto, que no se está acumulando más nieve en la Antártida, algo que se pensaba que podría mitigar la subida actual y la prevista del nivel del mar.

Los investigadores estudiaron 16 regiones del continente, combinando datos procedentes de perforaciones en el hielo con simulaciones, y no hallaron cambios significativos en las precipitaciones en el último medio siglo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 11 de agosto de 2006