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El hallazgo de restos visigodos revela la presencia de un pueblo germano en Cataluña

El inicio de una obra a finales de octubre de 2005 en el Pla de l'Horta de Sarrià de Ter (Gironès) puso al descubierto un reducido número de tumbas fechadas entre los siglos III y VI. Se creyó haber dado con una más de las muchas necrópolis romanas esparcidas por Cataluña; pero, aparte de los vestigios romanos, algunas piezas revelaron características inequívocamente germánicas, con lo que se empezó a trabajar con la hipótesis de un asentamiento visigodo en Sarrià de Ter. Nueve meses más tarde, tras dos campañas de excavación, los trabajos han sacado a la luz un total de 59 tumbas, todas del siglo VI, que dan fe por vez primera en Cataluña de la presencia de un pueblo de origen claramente germánico.

Joan Llinàs, de Janus, SL, la empresa que ha realizado los trabajos de prospección, explica que "en Cataluña hay muchas necrópolis del siglo VI, pero todas son de población hispanorromana". Llinàs atribuye la inexistencia de vestigios germánicos en el noreste de la Península al hecho de que se concentraban en la meseta. Por la misma razón, considera el hallazgo de Sarrià de Ter "un descubrimiento arqueológico de primer nivel". El precedente más próximo se halló en el sur de Francia en la década de 1940.

Lo que ha permitido atribuir origen centroeuropeo a los restos inhumados en el Pla de l'Horta son los numerosos utensilios personales hallados junto a los esqueletos: 28 hebillas de bronce, anillos, botones, monedas y hasta la ficha de cerámica de un juego descubierta en una tumba infantil. En total, unas 70 piezas que serán restauradas y depositadas en el almacén de la sede en Girona del Museo de Arqueología de Cataluña. La operación, que ha costado 44.000 euros, ha sido sufragada por el Ayuntamiento de Sarrià de Ter.

El trazado de la necrópolis visigoda se prolonga hacia la calle, y la concejal de Cultura del Ayuntamiento de Sarrià, Assumpció Vila, ha asegurado que "la calle no se va a excavar" para iniciar una tercera campaña. Habrá que esperar un pretexto de otro orden (obras de mantenimiento, paso de cables de telecomunicación...) para que los arqueólogos puedan proseguir sus excavaciones. Sin embargo, el primer teniente de alcalde del municipio, Roger Casero, ha explicado que se trabaja "para que, una vez terminada la obra civil que ahora empezará, se pueda visualizar la presencia de la necrópolis visigoda en el subsuelo".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 4 de agosto de 2006