Caos en el aeropuerto de Barcelona

Una pareja ve alterada su boda y truncada su luna de miel

Pasajeros de Iberia continuaban ayer en el aeropuerto de Barcelona haciendo colas para reclamar su derecho a emprender un viaje que parecía ya imposible. Conchi Ruiz prácticamente vivía en las instalaciones desde el viernes, día en que se presentó a las 7.30 horas para facturar. La promesa, el sábado, de que la llevarían a su destino (Sevilla) en autocar tampoco se cumplió.

Junto a ella esperaban también para ser atendidos una pareja de recién casados. Su boda se vio completamente alterada por la huelga del personal de Iberia. El viernes Jerónimo Durán acudió al aeropuerto a buscar a seis de sus invitados. Se pasó el día esperándoles y sin lograr que nadie de la compañía le atendiera para obtener información sobre cuándo llegarían. El sábado se casó con Núria Retuerto sin la presencia de esas personas. El domingo por la tarde debían partir con Iberia a Viena en viaje de novios. Y se presentaron cuatro horas antes para asegurarse la tarjeta de embarque. Pero cuando llegaron al mostrador de facturación, les comunicaron que su vuelo estaba completo con personas recolocadas de los dos días anteriores. Ayer volvían a estar frente al puesto de Iberia. "Hemos pasado la luna de miel en El Prat", decía Durán.

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Un grupo de mujeres procedentes de Guatemala llegó desde Madrid a Barcelona en autocar, ya que Iberia no les recolocó en ningún avión. "Queremos reclamar otro billete, porque el viaje no ha sido nada cómodo", explicaron. Por el contrario, muchos usuarios afirmaron que nunca más elegirían la compañía en futuros desplazamientos. Es el caso de un médico de Vigo que logró llegar a su destino a las tres de la madrugada después de efectuar una sentada en el espacio de embarque porque Iberia no permitía a su grupo subir al avión que les correspondía: "Había gente mayor y bebés deshidratándose, además de personas que hacía tres días que estaban en el aeropuerto".

La solidaridad despega

La veintena de cooperantes de la entidad Enllaç Solidari respiran tranquilos. Tenían que salir el viernes en avión hacia Brasil, pero el caos en El Prat les impidió partir hacia su destino. "El viernes pensábamos que nos quedaríamos en casa y que no habría ni viaje ni proyecto, la agencia de viajes nos dijo que sería muy difícil recolocarnos en otro vuelo porque éramos muchas personas", explica Paula Bernabeu, una de las cooperantes. Finalmente, hoy partirán hacia Brasil.

"Llevábamos un año preparando el proyecto, habíamos recogido 10.000 euros y teníamos que entregar cajas con medicamentos, juguetes y material escolar", añade otra de las cooperantes, Lia Segarra.

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