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Continúa la investigación por la explosión de Laredo

Tres días después de la explosión de gas propano que causó cinco muertos en el edificio Jai Alai de Laredo, el Grupo de Incendios de la Policía Judicial de la Guardia Civil de Madrid y León y sus compañeros de Laredo, continúan sin esclarecer las causas del suceso. Aunque todo apunta, como se creyó desde un primer momento, a que la deflagración se produjo por un escape de gas en la cocina de la vivienda que voló por los aires, la investigación judicial sigue abierta, según confirmaron fuentes municipales. Queda por saber qué originó esa fuga. La principal hipótesis sobre la que se especula, y que no fue confirmada ni por el Ayuntamiento ni por fuentes policiales, es que el cambio de un hogar de gas por otro eléctrico la víspera del accidente pudo ser el origen del siniestro.

La Brigada de Obras del Ayuntamiento de Laredo concluyó ayer las labores de desescombro en aquellos lugares que no forman parte de la investigación. La retirada de los cascotes, restos de persianas, de cristales y el echar abajo aquellas partes de la fachada que mayor peligro representaban, ha sido su labor principal durante estos dos últimos días. Prácticamente todos los vecinos pudieron acceder ayer a sus hogares y recoger enseres y pertenencias. Para que puedan volver a habitar el domicilio pasarán aún unos días: un buen número de vecinos ha decidido regresar a sus hogares de Bilbao. Ayer, sólo cinco personas seguían realojadas en los apartamentos turísticos que ha facilitado el Ayuntamiento de Laredo a los damnificados.

En cuanto al estado de los cuatro miembros de la familia de Getxo herida en el accidente, no hay ninguna novedad: siguen ingresados en el Hospital de Cruces con pronóstico "muy grave", sobre todo los dos hijos, una niña de ocho años y un niño de cuatro.

Hoy está previsto que se celebre en el municipio laredano una misa funeral en memoria de los cinco fallecidos en la explosión del jueves, un matrimonio mayor de Bilbao, su hija de 37 años, una anciana de 93 y su cuidadora, de nacionalidad boliviana.

Las cinco víctimas mortales del siniestro perecieron por asfixia, según han determinado los resultados de las autopsias efectuadas en los cadáveres, en las que no se aprecian ni lesiones ni quemaduras de gravedad. Estas son pruebas definitivas, por lo que se descarta que alguno de los fallecidos pereciera a causa de la explosión o del posterior incendio,

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 30 de julio de 2006