Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Los andaluces valoran el turismo, pero creen que sube los precios y afecta al medio ambiente

La quinta parte de la población tiene un trabajo relacionado con la actividad turística

Lejos de tiempos no tan remotos en los que vivir del sector servicios causaba cierto complejo social y en los que a nadie se le ocurría vincular los conceptos industria y turística, los andaluces de forma muy generalizada reconocen ya sin traumas la importancia estratégica del turismo para la economía regional y lo consideran un motor generador de de riqueza y empleo, según evidencia una investigación realizada por el Instituto de Estudios Sociales Avanzados de Andalucía (IESA), en la que se advierten también algunos afectos negativos, principalmente la falta de vivienda asequible, el encarecimiento de los precios, y el deterioro del medio ambiente.

El estudio Percepción social del turismo en Andalucía ha sido elaborado a partir de 3.200 encuestas en la comunidad autónoma en la que se constata que más de las dos terceras partes de la población (67%) considera que es una actividad muy importante para su propia localidad, y que más de la quinta parte (22,5%) se beneficia directamente de la actividad turística, porcentaje que sube hasta el 41,9% en las zonas del litoral.

El director del IESA, Manuel Pérez Yruela, recordó que "si la sostenibilidad de cualquier estrategia de desarrollo requiere del apoyo de la población, en el turismo resulta crucial pues la interrelación con la población anfitriona es elemento esencial de la experiencia turística". La encuesta muestra una complacencia generalizada, ya que el 76% de la población considera que la situación es muy buena y el 72,9% opina que las zonas turísticas han mejorado mucho en los últimos cinco años.

Además de la generación de puestos de trabajo y de riqueza, los ciudadanos atribuyen al turismo otros efectos positivos como la la mejora de las infraestructuras (78%), de la oferta cultural y de ocio (75%), de los servicios públicos (68%) y de la calidad de vida en general de las ciudades (57%).

Pero la encuesta refleja otros efectos que los ciudadanos entienden más negativos del turismo, principalmente que contribuye al encarecimiento del coste de la vida (48%), que dificulta la disponibilidad de viviendas (34%) y deteriora el medio ambiente (26%).

También hay un alto porcentaje de personas (38%) que creen que el empleo en el sector no es de buena calidad, que curiosamente aumenta en las zonas consideradas más turísticas (44%) y en especial entre quienes de dedican a la actividad (55%). Un propietario de restaurante tiene más consideración que el de un comercio, pero un camerero es peor visto que un dependiente.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 18 de julio de 2006