Reportaje:

Los gemelos que querían la luna

Los Kaczynski fueron actores de niños. Ahora son presidente y primer ministro de Polonia

A los 13 años -corría 1962 en plena Polonia comunista- los gemelos Jaroslaw y Lech Kaczynski se hicieron famosos por su interpretación en la película Dos que robaron la luna. Relata la película las peripecias de Jaceck y Platceck, dos pícaros revoltosos que planean robar el astro para venderlo y hacerse ricos. Han transcurrido 44 años y hoy día puede decirse que los gemelos actores han conseguido algo más que la luna. A los 57 años, Lech Kaczynski es el jefe de Estado y su hermano Jaroslaw, tres cuartos de hora mayor, el primer ministro. No se recuerda nada semejante en la historia: dos gemelos al frente de las dos más altas magistraturas de un país.

El pasado octubre, Lech se impuso en la segunda vuelta de la elección presidencial. Su hermano Jaroslaw, presidente del partido Derecho y Justicia (PiS), que el 25 de septiembre había sido el más votado en las legislativas, aseguraba con contundencia: "Para la mayoría de los polacos sería inaceptable que dos hermanos asuman los puestos más importantes del Estado". Nueve meses después aquella tajante afirmación dejó de tener validez. Jaroslaw desalojó del cargo a Kazimierz Marcinkiewicz, hasta entonces primer ministro, y el pasado viernes, el presidente Lech tomó juramento a su hermano y nuevo primer ministro.

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Nacieron los Kaczynski en Varsovia, cómo no, bajo el signo de Géminis, en el seno de una familia polaca católica de ex combatientes en la rebelión de Varsovia, iniciada el 1 de agosto de 1944 y aplastada por la fuerza de los ocupantes nazis. El padre, Rajmund, era ingeniero y murió hace años. La madre, Jadwiga, filóloga, vive todavía. Su hijo Jaroslaw la acompaña los domingos a misa en el barrio de Zoliborz, en Varsovia. El primer ministro, soltero empedernido, vive con su gato y su anciana madre. Tras sus estudios y el doctorado en Derecho, el presidente Lech se casó en Gdansk y tiene una hija. Su nieta de tres años, Ewa, a veces se confunde y no puede distinguir entre su abuelo y su tío, que estudió Administración Pública. Pequeñitos, 1,60 de estatura, regordetes y con el pelo blanco, se distinguen por los dos lunares de Lech junto a la nariz y el mechón de pelo un poco revuelto de Jaroslaw. Además, Lech lleva anillo de casado.

Los Kaczynski representan a las corrientes nacionalistas, populistas y chovinistas de la sociedad polaca. Su triunfo se debe en buena parte al apoyo de la reaccionaria y antisemita emisora católica Radio Maryja. Durante poco más de un año, en 2000 Lech fue ministro de Justicia en un Gobierno de derechas y se distinguió por sus posiciones de dureza contra la delincuencia y la corrupción, e incluso por declararse partidario de la pena de muerte para algunos delitos. Después, como alcalde de Varsovia, Lech adquirió fama internacional por su furor homófobo, sus declaraciones y la persecución de los homosexuales y lesbianas. En cambio, su hermano Jaroslaw, considerado el cerebro político de los dos, ha tenido que soportar insinuaciones, acusaciones y hasta declaraciones que le piden que salga del armario. Su condición de soltero que vive con la madre y el gato invitan a la maledicencia. El ex presidente polaco Lech Walesa, con quien los hermanos colaboraron hasta una ruptura violenta, llegó a decirle que viniese a las reuniones con su novio. En las manifestaciones de homosexuales de Varsovia, alguna pancarta rezaba: "Lech, el maricón es tu hermano".

Los Kaczynski tienen encima una larga trayectoria de lucha desde los años del comunismo hasta hoy en Polonia. A mediados de los setenta, los gemelos se vincularon al Comité de Defensa de los Obreros (KOR), surgido de las luchas obreras en Radom y Ursus. En la huelga del Báltico que dio origen a Solidaridad, los dos juristas se sumaron al movimiento y llegaron a cargos dirigentes en el sindicato independiente. Después trabajaron con Walesa en la presidencia y se involucraron en todas las peleas de la derecha polaca hasta que en 2001 fundaron el partido Derecho y Justicia (PiS), con el que han llegado al poder. Defiende el PiS los valores de la ley y el orden, y una concepción tradicional y nacionalista de Polonia que pone los pelos de punta a sus vecinos y a la UE.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0015, 15 de julio de 2006.

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