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Necrológica:

Pere Llabrés, canónigo de la Catedral de Mallorca

Era también escritor y responsable de Patrimonio

Pere J. Llabrés i Martorell, teólogo, liturgista y escritor, delegado diocesano del Patrimonio, canónigo de la Catedral de Mallorca y asesor de la intervención cerámica de Miquel Barceló, falleció el 7 de julio,a los 67 años, al sufrir un colapso mientras nadaba en el mar en la Costa de la Calma, Calvià.

El pasado viernes, al sufrir un colapso en el mar mientras se bañaba en la Costa de la Calma, Calvià, falleció a los 67 años Pere Joan Llabrés i Martorell, según comunicó ayer el Obispado de Mallorca. Teólogo, liturgista, escritor, protagonista del compromiso de la Iglesia mallorquina con su lengua y cultura, en 1966 adecuó los misales al catalán y la liturgia a los nuevos tiempos conciliares, con la asesoría del filólogo Francesc de B. Moll.

Natural de Inca, en 1974 fue jefe de redacción de la revista cultural Lluc, que emprendió desde el cristianismo su mirada crítica en plena dictadura. Hace tres años editó para Baleares el nuevo testamento en lengua autóctona.

Pere Llabrés, dinámico, directo e irónico, era canónigo responsable de la gestión del patrimonio artístico y monumental de la Diócesis de Mallorca y tuvo un papel clave, al lado del extinto obispo Teodoro Úbeda, para que el Cabildo de la Catedral -tallado a la antigua-, aceptara la vanguardista intervención cerámica del artista Miquel Barceló en la capilla de Sant Pere.

Llabrés asesoró a Barceló -y fue su aliado- en la transposición sobre 300 metros cuadrados de barro cocido de mural del milagro de los panes y los peces. El retablo es sobrecogedor y a lo largo de los complejos años de preparación de esta importante obra de arte del siglo XXI, en una monumental catedral gótica donde trabajaron Gaudí y Jujol, Llabrés y Barceló se vieron muchas veces y sortearon juntos oleajes adversos. En una de las sesiones el pintor le regaló una traducción moderna al francés de La Biblia, al abrir el volumen el ahora fallecido descubrió una adenda, un Cristo/mandrágora, un barceló original incorporado.

El mismo viernes que el canónigo sufrió el colapso mortal en la playa, por la mañana había dicho el oficio cantado en la Catedral y al terminar la misa acompañó al arquitecto Oriol Bohigas y al escritor Biel Mesquida en una de las restringidas visitas a la capilla de Barceló.

Mesquida reconoció ayer el empeño del canónigo en la aventura de incorporar la moderna piel cerámica a los muros de la iglesia. A los dos años de haber sido montada la obra, ahora se concluyen los vitrales y la iluminación artificial, para su apertura con motivo de los 700 años de la Seu, en unos seis meses. Pere Llabrés preparaba un libro para este evento, en el que el templo será protagonista y anfitrión.

El desaparecido deja inédito un estudio para El llibre de Santa Maria, de Ramon Llull. Fue biógrafo de Santa Catalina Thomàs, autor de gozos y de numerosos textos doctrinales, sobre arte y liturgia antigua. Ejerció de profesor del Centro de Estudios Teológicos y de la Escuela Madre Alberta.

Estudió en el Seminario Gregoriano y se doctoró en Roma. Pere Llabrés, el 24 de febrero de 1977, en plena transición ofició en su parroquia el primer funeral en Palma por una víctima de la represión fascista, una misa en memoria del alcalde de la República, Emili Darder, fusilado por orden de Franco 40 años atrás, en 1937, junto al ex diputado socialista Alejandro Jaume, y los políticos republicanos Antoni Mateu y Antonio Ques. "Aquel tenía el corazón como una lenteja", detalló hace un año Pere Llabrés al evocar su gesto valiente, como sacerdote y demócrata.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 10 de julio de 2006