Reportaje:La investigación del mayor atentado de la historia de España

"Tras la invasión de Irak señaló la posibilidad de un atentado"

El juez Juan Del Olmo relata en su último auto judicial cómo se preparó el 11-M, los orígenes de los terroristas que perpetraron el atentado y las causas que esgrimieron los autores de la matanza

El juez Juan del Olmo establece el relato de hechos del mayor atentado de la historia a lo largo de 33 folios del auto donde confirma los 29 procesamientos por el del 11-M. Lo que sigue, resume ese relato de hechos:

- Los orígenes de 2002. Durante 2002 y básicamente a través de la información que la policía española obtenía de un confidente se determinó la existencia de un grupo neosalafista yihadista (del que formarían parte, entre otros, Sarhane Ben Abdelmajid Fakhet, que se suicidó en Leganés el 3 de abril de 2004, Mustapha Maymouni, Said Berraj, Mohamed Iarbi Ben Sellan, Mohamed Afalah). Ese grupo se adscribiría a la corriente Takfir Wal Hijra, y mantendría reuniones de carácter secreto que giraban en torno a la exaltación del yihad [guerra santa] y preparación para el mismo, adoctrinamiento neo-salafista, reafirmación de la condición de combatientes islamistas,... A este grupo estarían vinculados Jamal Zougam y Mohamed El Egipcio (Rabei Osman El Sayed Ahmed), éste último a través de Mohamed Larbi Ben Sellam.

"En el registro de Chinchón se localizó cuantiosa cartuchería y restos de detonadores"
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El testigo protegido afirmó que los componentes de la que denominó Célula o Grupo de Madrid estaban adoctrinados espiritualmente para cometer un atentado, aunque económicamente no tenían capacidad.

- 2003, la invasión de Irak. A principios de 2003, en el grupo de "jóvenes takfires" referido por el testigo protegido 11.304, y con motivo de la invasión de Irak por parte de una coalición internacional, comandada por Estados Unidos y Reino Unido, se señaló la posibilidad de cometer una acción terrorista en el territorio español.

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El sentimiento neo-salafista yihadista no sólo era atribuible a estos grupos y personas mencionados, sino que también inspiraba a otros presuntos implicados en los atentados del 11 de marzo de 2004 y 3 de abril de 2004.

En Leganés, así como en otras poblaciones de la zona sur de Madrid, donde existe una importante presencia de ciudadanos originarios del Magreb, pertenecientes a la comunidad musulmana, se puso de manifiesto entre éstos un sentimiento favorable al yihad, especialmente tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 y la posterior invasión de Afganistán. Dentro de ese sentimiento cabe señalar a los hermanos Mohamed Moussaten y Brahim Moussaten (de nacionalidad marroquí), así como a Abdelmajid Bouchar (nacional marroquí) y Mohamed Afalah, jóvenes conocidos entre sí.

- Allekema Lamari. En los últimos meses del año 2003, el argelino Allekema Lamari (otro de los que se suicidaron en Leganés el 3 de abril de 2004) mantenía contactos con Mohamed Afalah y Abdelmajid Bouchar, acudiendo con alguno de ellos a reuniones que se celebraban en el barrio de Lavapiés en Madrid, donde también concurrían SaidBerraj y Sarhane Ben Abdelmajid Fakhet. En esos lugares coincidían con otro grupo de personas, entre las que se encontraba Jamal Zougam.

- El Chino. En el verano de 2003 llegó de Marruecos Jamal Ahmidan, alias El Chino (nacional marroquí, que se suicidó en Leganés el 3 de abril de 2004), después de salir de la cárcel de Tetuán, donde había experimentado un cambio muy relevante en su planteamiento religioso, volviéndose extremadamente radical, con una visión yihadista, y censuraba duramente la invasión de Irak por tropas occidentales, así como el apoyo brindado por las autoridades españolas. Ya en agosto/septiembre de 2003 se produjeron contactos entre Jamal Ahmidan, Sarhane Ben Abdelmajid Fakhet, los hermanos Oulad Akcha, Basel Ghalyoun, Abdelilah El Fadoual El Akil, Mahmoud Slimane Aoun, y otros.

- Robo de explosivos. En el verano del año 2003, sin poder precisar fechas, pero con anterioridad al 5 de octubre de 2003, y después de volver Jamal Ahmidan a España, se produjeron contactos dirigidos a obtener sustancias explosivas, con la finalidad que después se expondrá.

Esos contactos atendieron a los precedentes siguientes: a principios del año 2003 (enero/febrero), Rafá Zouhier (nacional marroquí), confidente de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil, comunicó a su controlador Víctor que había unos "asturianos" que en Madrid estaban ofreciendo sustancias explosivas a cambio de droga o de dinero. Se realizaron gestiones policiales para el esclarecimiento de esa información, y el 20 de febrero de 2003 José Emilio Suárez Trashorras y Antonio Toro Castro (ambos de nacionalidad española), acudieron a Madrid, entregando una muestra de sustancia explosiva en un bote de cristal a Rafá Zouhier. Esa muestra fue recogida por miembros de la Guardia Civil, y analizada se comprobó que era sustancia explosiva en mal estado.

Aprovechando las relaciones delictivas previas por tráfico de drogas en el círculo marroquí que en Madrid se dedicaba a esa actividad delictiva, Jamal Ahmidan, a través de Rachid Aglit, entabló contacto con Rafá Zouhier, mostrando interés en conseguir sustancias explosivas.

Rafá Zouhier, conocedor desde principios de 2003, como se ha referido, que José Emilio Suárez Trashorras y Antonio Toro Castro ofrecían sustancias explosivas, comunicó con ellos. En fecha no precisada, pero en todo caso antes del 5 de octubre de 2003, José Emilio Suárez y Antonio Toro llevaron a Madrid al menos un detonador, que entregaron a Rafá Zouhier.

- Sustracciones en mina Conchita. El 23 de enero de 2004 (viernes), a Mina Conchita llegan 300 kilos de Goma 2 Eco, de los que entre 175 y 300 llevaban la numeración 044 E 071, hallada en el piso de Leganés (donde se suicidaron los terroristas). Esta fue la única remesa que llegó a Mina Conchita con esa numeración.

- Preparación de las bombas. El día 10 de marzo de 2004, miércoles, en hora no precisada, presumiblemente con luz natural suficiente, en la finca de Chinchón (zona de cobertura de la BTS de Morata de Tajuña), se realizaron las operaciones dirigidas a la preparación de los terminales telefónicos componentes de los artefactos explosivos que estallaron al día siguiente, 11 de marzo de 2004. Ese día, jueves, se colocaron en los distintos trenes que circulaban por la línea férrea que une Alcalá de Henares y Madrid-Atocha, 13 artefactos explosivos, que produjeron una serie encadenada de explosiones que tuvieron lugar entre las 7 horas 36 minutos y las 7 horas 40 minutos aproximadamente.

- La investigación. Las investigaciones policiales a raíz de los atentados del 11 de marzo de 2004 atendieron, en gran medida, a los elementos objetivos recuperados en los distintos lugares expuestos con anterioridad. Los investigadores realizaron las diligencias que aparecen también descritas en el auto de procesamiento: información telefónica en su más amplia perspectiva (terminal, tarjeta SIM, red de telefonía, etc.), sustancias explosivas (incluyendo los detonadores de modo especial), bolsas recuperadas (de basura y la que contenía el artefacto explosivo desactivado en Vallecas), y todo el análisis criminalístico de los vestigios recogidos en las primeras horas.

- Explosivos en la finca de Chinchón. El registro de la finca de Chinchón, el 26 de marzo de 2004, permitió localizar un agujero o zulo preparado e impermeabilizado para albergar sustancias explosivas (las trazas o restos de sustancias explosivas que el informe pericial puso de manifiesto así lo acredita). Los procesados Hamid Ahmidan y Otman El Gnaoui reconocieron haber construido dicho zulo (aunque dando una explicación inverosímil para justificar el mismo). En el registro también se localizó cuantiosa cartuchería (oculta), además de restos de detonadores quemados (expresivo del intento de no dejar vestigio alguno que denotara la actividad que allí pudo desarrollarse para la preparación de los artefactos explosivos utilizados el 11 de marzo de 2004).

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