Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:

"Seguiremos volando juntos"

Iberia publica un anuncio en los periódicos para reconciliarse con la opinión pública catalana

Si las cartas de amor han servido tradicionalmente para reconciliarse con la enamorada, por qué no van a funcionar con ese ser abstracto y no menos amado que es la opinión pública. Es lo que han debido de pensar los directivos de Iberia, que ayer publicó en la prensa una carta de amor en toda regla a Cataluña y el aeropuerto de El Prat para decirles que no se van. Que se quedan. Que se quedan para siempre.

"Iberia y El Prat seguiremos volando juntos", empieza la misiva de la compañía. Toda zalamería es poca cuando se quiere hacer las paces con una Cataluña en pie de guerra desde que el presidente de Iberia, Fernando Conte, anunció el 30 de mayo que eliminaría la mayor parte de vuelos regulares desde Barcelona por su escasa rentabilidad.

Eso no significa que Iberia se marche de El Prat, asegura la empresa. Cómo se va a ir, si El Prat fue su primer aeropuerto. Si de Barcelona despegó el primero de sus aviones hace ya ni más ni menos que 80 años, como recuerda en la carta.

Pero es que, como en toda pelea romántica que se precie, ha habido malentendidos e intromisiones. Fernando Conte no quería decir lo que dijo, o al menos cómo lo dijo, y algunas compañías competidoras han aprovechado la polémica para echar más leña al fuego contra la compañía.

Los políticos también se revolvieron contra la empresa y hubo empresarios que amenazaron incluso con boicotear el Puente Aéreo de Iberia. La compañía ha dicho basta.

La misiva recuerda en tono febril que Iberia contribuye a que El Prat sea el segundo mayor aeropuerto de España y uno de los de mayor tráfico de pasajeros de Europa y que "juntos" han construido desde hace más de 25 años el mayor puente aéreo que jamás ha existido y también la mayor red de destinos y frecuencias que conectan Cataluña.

En definitiva, asegura que "Barcelona es para Iberia y para El Prat una pieza clave de su proyecto empresarial".

Y no le han dolido prendas para esta declaración: lo ha publicado en color y a toda página en 10 importantes rotativos de España. Es algo más que un ramo de flores, gesto muy apropiado para estos lances, pero es que hay en juego algo así como un hijo: Catair, la nueva compañía de vuelos baratos que cuenta con Iberia como accionista y que tendrá su sede en Barcelona con 170 vuelos diarios, 60 rutas y 10 millones de pasajeros.

"Queremos potenciar El Prat con Iberia y con Catair, la nueva sociedad en la que participa Iberia. Será la mayor apuesta por Cataluña que jamás haya realizado cualquier compañía aérea".

"Iberia seguirá en el Prat, uniendo este aeropuerto con otros destinos. Nacimos juntos y hoy, 80 años después, El Prat e Iberia se necesitan y se complementan", concluye la aerolínea. Palabras sencillas y tiernas para una opinión pública dolida con Iberia. ¿Se reconciliarán?

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 6 de julio de 2006