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El Ayuntamiento negocia la compra del canódromo Meridiana para uso deportivo

Las entidades del Congrés ya buscan propuestas de uso cívico para la instalación

De pista de carreras de galgos a canchas deportivas de barrio. Podría ser la reconversión del canódromo Meridiana, en el barrio del Congrés de Barcelona, si las negociaciones entre el Ayuntamiento y la sociedad propietaria llegan a buen término. De hecho, el consistorio espera cerrar el acuerdo negociado antes de que concluya el verano, según precisó ayer la concejal de Urbanismo, Assumpta Escarp, que no quiso comentar cuál puede ser el precio de la operación. Mientras, las asociaciones y entidades del Congrés ya trabajan en presentar propuestas de usos al distrito de Sant Andreu.

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Son 10.000 metros cuadrados -una manzana del Eixample aunque con forma rectangular- que forman parte de la memoria histórica del barrio del Congrés. El canódromo se construyó en 1962, una época en la que las carreras de galgos tenían cierta aceptación tanto en Barcelona como en Madrid. Fueron, en cierto modo, las versiones modestas de las carreras de caballos.

El más que probable uso deportivo está casi predeterminado porque una parte de su estructura -el cuerpo de gradas que forma una visera sobre la calle de Riera de Horta- está protegida por el catálogo del Patrimonio Arquitectónico de Barcelona. Esa singular estructura fue diseñada por el arquitecto Antoni Bonet, premio FAD en 1963. El canódromo dejó de funcionar en febrero de este año por la inviabilidad económica de su explotación.

Se trata de una gran extensión rodeada de edificaciones que se dedicará íntegramente a equipamientos públicos y básicamente de barrio. El proceso participativo entre las entidades y el distrito definirá los equipamientos concretos. Mientras, las 35 entidades del barrio del Congrés ya han constituido una mesa de trabajo y ya han perfilado algunas de las propuestas. "Se tiene que discutir más pero, de salida, el barrio tiene un problema de pistas deportivas, ya que muchos colegios no disponen de ellas. Sería la oportunidad de corregir esa carencia", apunta Belén Ayucar, presidenta de la Asociación de Vecinos de Congrés. Pero la lista de equipamientos que faltan en esa zona del distrito de Sant Andreu es mayor: no disponen de un casal de jóvenes ni de una residencia para la tercera edad, un sector de población muy numeroso.

El barrio del Congrés se levantó con ocasión de la celebración del Congreso Eucarístico de Barcelona en 1952. Por ese mismo motivo, gran parte de los residentes del barrio son personas ya jubiladas. De hecho, fueron parte del público que tuvo el canódromo en sus últimos años de vida.

Hay silencio municipal respecto al precio que puede suponer la compra del canódromo y también sobre si la operación se puede cerrar con una permuta de terrenos. "Todo parece indicar que las negociaciones están bien encaminadas y yo confío en que antes de las vacaciones se puedan cerrar", comentó la concejal de Urbanismo.

Este es el tercer equipamiento de entidad que adquiere el consistorio barcelonés en un espacio relativamente corto de tiempo. La oposición de CiU y el PP, de entrada, consideran positivas esas operaciones, pero piden conocer su precio. Por una de ellas el consistorio ha pagado 13 millones de euros.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 6 de julio de 2006