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El PSC propone a Montilla y Maragall pide que no se cierre el paso a otros candidatos

El presidente de la Generalitat se compromete a implicarse en la campaña electoral

La Comisión Ejecutiva del Partit dels Socialistes de Catalunya propuso ayer, por unanimidad, al primer secretario del PSC y ministro de Industria José Montilla como candidato a la presidencia de la Generalitat. El presidente Pasqual Maragall dio su apoyo a Montilla y prometió implicarse en la campaña pero también pidió que, hasta la proclamación oficial del cabeza de lista del PSC, prevista para el 15 de julio, no se cierre el paso a otras candidaturas. Con ello, dijo Maragall, se evitaría que el único candidato presentado hasta la fecha sea percibido como una imposición del aparato.

Tal y como se le había pedido al jefe del Ejecutivo catalán, Maragall aprovechó su discurso para apoyar la candidatura de Montilla, de quien dijo que será presidente de la Generalitat "si hacemos las cosas bien". Sin embargo, las palabras que pronunció a continuación no gustaron a muchos miembros de la ejecutiva, que lo interpretaron como una crítica de Maragall hacia el partido por haberle forzado a renunciar a un segundo mandato.

El presidente de la Generalitat pidió trabajar para que su sucesor no sea percibido como una imposición del aparato del partido. Puso como ejemplo a seguir la elección de José Luis Rodríguez Zapatero como secretario general del PSOE, "que no fue una decisión ni del aparato ni de la ejecutiva". Por ello instó a la dirección del PSC a que la formalización de la candidatura de José Montilla no sea fruto de "una reunión de un sábado por la mañana", dijo Maragall a sabiendas de que es precisamente el sábado 15 de julio, antes de mediodía, cuando el Consejo Nacional del PSC designará finalmente a su candidato.

Respetar los estatutos

Para evitarlo, el presidente de la Generalitat abogó por respetar escrupulosamente los estatutos del partido, que mandan abrir un periodo de presentación de candidaturas a partir de ahora, para después tomar una decisión "debatida democrática y abiertamente". De presentarse una candidatura alternativa, algo altamente improbable, las dos opciones deberían medirse en unas elecciones primarias, un escenario que el aparato del partido quiere evitar.

Por este motivo, la ejecutiva del PSC se apresuró a cerrar filas entorno a Montilla y dejar claro que la retirada de Maragall no ha dejado grieta alguna. El portavoz y viceprimer secretario del PSC, Miquel Iceta, fue cauto con las formas y, en la conferencia de prensa posterior a la reunión de la ejecutiva, trasladó a la opinión pública el "reconocimiento" del partido hacia la labor de Pasqual Maragall y por su decisión de no repetir. Una decisión que considera acertada el 72% de los catalanes, según el Pulsómetro de la cadena SER.

Inmediatamente después, Iceta anunció que la ejecutiva del partido había apostado unánimemente por Montilla para encabezar su lista electoral, hecho que consideró "histórico".

Iceta también anunció que en los próximos días Montilla comenzará una rueda de reuniones con representantes de la sociedad en busca de apoyos. Más adelante recorrerá Cataluña para darse a conocer en ámbitos más populares. Maragall quiere intervenir en este proceso a través de un comité electoral que ayer propuso y del que quiere formar parte junto a sus consejeros en el Gobierno. Aunque el PSC no rechaza esta idea, sí tiene claro que esta comisión estará integrada por personas de la máxima confianza de Montilla y que no habrá lugar en ella para todos los miembros del Gobierno catalán.

Con el primer secretario del PSC ya en campaña electoral, éste comenzó a recibir los dardos de la oposición. Felip Puig, de Convergència i Unió, recordó que Montilla fue el "mecánico del tripartito, el artífice del Pacto del Tinell, un acuerdo de gobierno que ha fracasado". Desde el Partido Popular, Mariano Rajoy, afirmó que no le "arrienda las ganancias a los ciudadanos de Cataluña" con José Montilla en la Generalitat. Con todo, se mostró satisfecho de que la candidatura de Montilla implica su cese como ministro de Industria, relevo que el PSC quiere retardar hasta septiembre.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 27 de junio de 2006