Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:Sumario del mayor escándalo de dopaje del deporte español

La sangre del 'hijo de Rudicio'

La Guardia Civil investiga si el apodo relacionado con las bolsas de hematíes marcadas con el número uno corresponde a Jan Ullrich

Según figura en el sumario del caso Operación Puerto, cuando le detuvieron el 23 de mayo junto a Eufemiano Fuentes y Manolo Saiz, el hematólogo José Luis Merino Batres llevaba en una cartera de cuero negro una tarjeta de visita singular: en su anverso, el logotipo y la dirección de la Marisquería Rafa; en el reverso, manuscrita a bolígrafo, la siguiente relación:

1 - Hijo Rudicio. 2 - Birillo. 4 - Nicolas. 5 - Sevillano. 6 - Sancti Petri. 12 - Guti. 13 - Serrano (alcalde). 14 - RH. 16 - Vicioso. 17 - Porras. 19 - Oso. 20 - Bella (Jorg). 24 - Clasicómano (Luigi). 25 - Amigo de Birillo. 26-Huerta. 32 - Zapatero. 33 - Clasicómano.

Los agentes de la Guardia Civil que investigan el caso tardaron poco en atar cabos. Los números se correspondían con los que figuraban rotulados en las bolsas de sangre encontradas en el apartamento de la calle Caídos de la División Azul, de Madrid. Los nombres eran los apodos de los deportistas a quienes correspondía esa sangre conservada. Descifrar algunos apodos fue tarea fácil. Los meses de escuchas les habían familiarizado con nombres y motes. Otros, en cambio, se les resistieron más. Y uno en especial les llamó la atención más que los demás: ¿Quién será el hijo de Rudicio, la bolsa número uno, quizás la más importante?

En una hoja figuran tres unidades de sangre en el primer nivel para JAN. Jan, como Jan Ullrich

En poco tiempo se les acumularon encima de la mesa datos que supuestamente les conducían a un ciclista alemán: Rudicio era, según los investigadores, Rudy, Rudy Pevenage, director belga que se había convertido en los últimos años en el padre deportivo de Jan Ullrich. Cuando después de un escándalo de anfetaminas y alcohol Ullrich abandonó el Telekom en 2002, Pevenage se fue con él y organizó su nuevo equipo, el Coast, y luego el Bianchi. Cuando, en 2004, Ullrich regresó al equipo de la telefónica alemana, Pevenage vivió dos años de travesía del desierto como asalariado directo del propio Ullrich. Este año ha logrado regresar, también como director, al T-Mobile.

Los agentes de la Guardia Civil, que continúan investigando si en efecto el hijo de Rudicio es Jan Ullrich, reforzaron esta intuición con otros indicios hallados entre la numerosa documentación intervenida en los registros de los pisos en los que la trama supuestamente liderada por Eufemiano Fuentes tenía sus sedes y que también figuran en el informe remitido al juez.

Así, por ejemplo, los estadillos de existencias de los arcones frigoríficos. En la hoja que refleja los datos a 26 de junio de 2004, en el nivel 1, el superior del frigorífico figuran tres unidades correspondientes a un tal JAN. Jan, como Jan Ullrich. Hace dos años, al parecer, las medidas de seguridad adoptadas por la trama no eran tan importantes, y se permitían poner el nombre de los deportistas directamente en las bolsas. En 2006, tal y como refleja el estadillo de existencias a 15 de mayo de ese año -una semana antes de las detenciones y del desmantelamiento de la red- la relación se reseñaba sólo con números. En aquella fecha figuraban marcadas con el número 1, el número del hijo de Rudicio, seis unidades, dos datadas a 18/09/05, otras dos a 29/09/05, aunque una anotación al margen precisa que llevarán fecha 22/12/05, otra con esta misma fecha y una sexta bolsa a 20/02/06.

Este último dato tiene su refrendo en la agenda de mesa que refleja la planificación de extracciones y reinfusiones de los deportistas atendidos por Eufemiano Fuentes y su equipo. Y según este documento, que también figura fotocopiado en el sumario, el hijo de Rudicio, o número 1, recibió el lunes 1 de mayo pasado, justamente cinco días antes de comenzar el Giro de Italia, una reinfusión de tres unidades y media de siberias, de glóbulos rojos congelados. En la carrera italiana, Ullrich, que acudió con sobrepeso y fuera de forma, logró una fenomenal victoria en la contrarreloj llana. Después, a los dos días de desencadenarse la Operación Puerto, abandonó. La siguiente prestación sanguínea tenía previsto recibirla el hijo de Rudicio el pasado día 20, 10 días antes del comienzo del Tour, y debería haber consistido en la extracción de dos unidades y en la reinfusión de dos siberias.

Los agentes de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil hallaron, sin embargo, fuera del sumario y de sus investigaciones una prueba más de la supuesta relación de Jan Ullrich con la trama del dopaje madrileña. Consistió en una frase que el ciclista Óscar Sevilla, compañero de Ullrich en el T-Mobile, les dijo a sus colegas en la última Dauphiné Libéré. Éstos, extrañados de que, pese a haber salido citado su nombre como uno de los implicados -y de hecho, en el sumario figuran fotos de Sevilla llegando a uno de los locales de la banda- siguiera como si tal corriendo, dicen que les respondió: "Es que si me echan a mí también tienen que echar a Ullrich, que también está pringado".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 26 de junio de 2006