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El proceso para el fin de la violencia etarra

Marlaska imputa a un alto cargo del PNV por presunta colaboración con ETA

El magistrado también cita, como testigo, al ex presidente del partido Xabier Arzalluz

El juez Fernando Grande-Marlaska citó anoche para el próximo martes a las 10 de la mañana en calidad de imputado, por un delito de colaboración con organización terrorista, al miembro de la ejecutiva del PNV Gorka Aguirre, quien supuestamente intermedió en el cobro del impuesto revolucionario. También ha sido citado para el martes y en calidad de testigo Xabier Arzalluz, ex presidente del PNV. Estas dos comparecencias se enmarcan dentro de la operación hispano-francesa sobre una red de financiación de la banda, en la que han sido detenidas 12 personas.

ETA contactó con Aguirre para que avisara si continuaba la extorsión

Según la investigación policial, los integrantes de la red de extorsión desarticulada el pasado martes contactaron con Aguirre, jefe de relaciones externas del Partido Nacionalista Vasco (PNV), para comunicarle que la cúpula terrorista había ordenado poner fin al envío de cartas de extorsión a empresarios, y que les avisase en el caso de que descubriera que seguían llegando misivas reclamando el pago del denominado impuesto revolucionario. Así lo adelantó este periódico el jueves.

El 18 de abril, Joseba Elosua, detenido en relación con la red de extorsión de ETA y enviado anoche a prisión incondicional por el juez Grande-Marlaska, llamó por teléfono a Gorka Aguirre para comunicarle la paralización de las actividades de envío de cartas reclamando el pago del impuesto revolucionario a empresarios vascos, así como el interés de los dirigentes de la organización terrorista de ser informados puntualmente caso de que se detectaran nuevas cartas. La policía cree que ETA pretendía contrarrestar de esta manera la acción paralela de algún grupo incontrolado.

Tras una conversación telefónica, la policía hizo un seguimiento de Aguirre y Elosua, que se citaron el 20 de abril en el bar Faisán, de Behobia, un local registrado en la operación del pasado martes. Según la investigación, Aguirre abandonó el bar con un periódico doblado y varios sobres ocultos en él. En el interior de esos sobres, los investigadores creen que podrían ir las últimas cartas de extorsión de la organización terrorista, escritas antes del alto el fuego pero no enviadas. Fuentes cercanas a Aguirre negaron el detalle de las cartas, y aseguraron que en aquella cita sólo se habló del proceso de paz.

Gorka Aguirre, de 56 años, es sobrino del que fue primer lehendakari, José Antonio Aguirre. Nació en el exilio en Bélgica, como todos sus hermanos, y creció conociendo de cerca los desvelos del primer Gobierno vasco, que vivió la larga espera del regreso. Desde muy joven se afilió al PNV. Es yerno de Luis María Retolaza, ex consejero del Interior y otro histórico dirigente del partido nacionalista que, junto con Juan Ajuriaguerra, se dedicaron a recomponer el partido durante el franquismo en Euskadi.

Político discreto y de pocas palabras, poco amigo de declaraciones públicas, Gorka Aguirre pertenece al sanedrín del PNV y es miembro del EBB desde la época clandestina. En Bélgica y Francia conoció el mundo de los primeros exiliados de ETA y ha seguido manteniendo sus contactos, sirviendo muchas veces de puente principal entre su partido y el mundo de la izquierda abertzale. Fue, junto con Joseba Egibar, el interlocutor ante ETA y HB de la negociación que condujo a la tregua de 1998.

Una hora después de que comparezca Aguirre el próximo martes deberá hacerlo Xabier Arzalluz, presidente del PNV hasta enero de 2004. Arzalluz comparecerá como testigo, para declarar sobre el conocimiento que la ejecutiva peneuvista pudiera tener sobre los pagos a ETA.

Por otra parte, la Comisión Ejecutiva del PSE-EE (PSOE) salió ayer al paso de algunas informaciones que vinculan a dirigentes socialistas con la red de extorsión de ETA y aseguró que tal extremo es falso. En un comunicado, el PSE-EE asegura que "ningún dirigente socialista ha colaborado nunca en actividades de extorsión a empresarios vascos".

"Tenemos una historia cargada de compromiso y sacrificio", señala la ejecutiva socialista en su comunicado, "Nuestro único objetivo ha sido siempre conseguir la paz y acabar con la violencia en Euskadi", añade. En el escrito, la organización socialista pide que "nadie dé alas a ningún tipo de infamia sobre el comportamiento de ningún dirigente socialista vasco".

Por su parte, el secretario de Organización del PSOE, José Blanco dijo que el ministerio del Interior ha negado que algún dirigente del PSE haya sido grabado por la Policía conversando con miembros de la red de extorsión de ETA.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 25 de junio de 2006