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El voto de emigrantes baja al 48,8% la participación en el referéndum

El PSC, CiU e ICV apoyan a Maragall frente a la Junta Electoral

El escrutinio del voto emitido desde el extranjero en el referéndum del Estatuto, en el que se impuso el pero con baja asistencia a las urnas, ha hecho descender la media de participación al 48,85%. Los partidos que promovieron el en el referéndum sobre la reforma estatutaria -PSC, CiU e ICV- salieron ayer en defensa del presidente de la Generaliat, Pasqual Maragall, expedientado por la Junta Electoral por haber animado a votar en su mensaje televisivo del día del cierre de la campaña.

En su último discurso televisado antes del referéndum, Maragall animó a los ciudadanos a acudir a las urnas como "presidente de todos" los catalanes. Por ello afronta una multa de entre 120 y 1.202 euros por una vulneración del artículo 51 de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General, que impide a las instituciones llamar a la participación en los referéndums.

Tanto el Partit dels Socialistes como Esquerra Republicana e Iniciativa per Catalunya consideran que la decisión de la Junta Electoral es producto de la mayoría conservadora que la compone, que habría hecho una interpretación muy restrictiva de la ley.

El portavoz del PSC, Miquel Iceta, afirmó que la Junta Electoral ha sido "beligerante contra la obligación de todo Gobierno democrático, que es fomentar la participación", y que su decisión ha sido fruto de las "presiones del PP".

Asimismo, recordó que la Junta Electoral Central no puso objeciones a las llamadas a la participación que el Gobierno central hizo durante la campaña del referéndum de la Constitución europea. "La junta ha cambiado radicalmente su doctrina", lamentó Iceta quien recordó la actitud "beligerante" que la JEC ha mantenido con el Gobierno catalán a lo largo de toda la campaña electoral. El Ejecutivo de Pasqual Maragall se vio obligado a modificar numerosos aspectos de sus campañas informativas para adaptarse a las resoluciones de la Junta.

El líder de Convergència i Unió, Artur Mas, también defendió a Maragall porque en su opinión es un "derecho" del presidente y "casi una obligación" llamar a las urnas cuando se celebra "el referéndum más importante de los últimos años en este país".

También Iniciativa per Catalunya Verds respaldó a Maragall y aseguró que la decisión de la junta obedece a su carácter "centralista, conservador y escorado a la derecha".

En cambio, para el Partido Popular, impulsor de la denuncia contra Maragall, la sanción de la Junta Electoral es "natural y razonable" pues, en opinión de la diputada Maria Àngels Olano, "Maragall incumplió la ley electoral deliberadamente, y todo el mundo es igual ante la ley".

Olano rebatió las críticas del PSC a la Junta Electoral recordando que "el PSOE aprobó en 1994 una modificación de la Ley Electoral y, al cambiar el artículo 51, quedó expresamente prohibido que desde las instituciones se hagan llamamientos a la participación en los referendos". "Esto puede gustar más o menos pero es lo que dice la ley, y las leyes están para ser cumplidas", añadió.

Por otra parte, ayer se publicaron los datos de los votos emitidos en el extranjero para el referéndum estatutario. De los 108.362 catalanes que podían votar (la mayor parte de ellos residentes en Francia, Argentina, Suiza y Andorra) lo hicieron 23.911, lo que arroja un índice de participación del 22,07%. Esta escasa movilización ha arrastrado a la baja los resultados globales del referéndum, que se queda en una participación del 48,85% frente al 49,41% que se calculó durante la noche electoral del pasado domingo.

Con todos los votos contabilizados, el obtuvo el 73,90% y el no un 20,76%, mientras que las papeletas en blanco sumaron el 5,34%. A falta de resolver posibles reclamaciones y recursos del proceso, la Junta Electoral Central no considerará definitivos estos resultados hasta la próxima semana.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 24 de junio de 2006