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La junta de fiscales de Madrid exige a la policía máximo rigor en los atestados

120 representantes del ministerio público piden que los agentes les consulten en casos importantes

La junta general de fiscales de Madrid acordó ayer exigir "el máximo rigor" a la policía en la elaboración de los atestados y en sus actuaciones. Encabezada por el fiscal jefe, Manuel Moix, la junta se reunió en el salón de actos de los juzgados de la plaza de Castilla para analizar la polémica suscitada tras la puesta en libertad de cinco supuestos atracadores de una entidad bancaria de Madrid. Los fiscales asistentes, unos 120, "avalaron" la posición institucional de la fiscalía en este caso y respaldaron a la fiscal que, a la vista del atestado policial, decidió no pedir prisión para los supuestos atracadores.

Los atracadores fueron detenidos el pasado 8 de junio en un falso techo de la entidad bancaria por miembros del Grupo Especial de Operaciones (GEO) de la policía. El vídeo de las detenciones fue distribuido por la policía a las televisiones tras quedar en libertad los atracadores, pero no fue puesto a disposición del juzgado. Este hecho suscitó un fuerte enfrentamiento entre la policía y los fiscales. Los agentes dejaron entrever su incomprensión por que se hubiese dejado libres a unos delincuentes sorprendidos in fraganti y a los que, además, se les imputaban otros seis atracos cometidos en entidades bancarias de Galicia y Madrid. La Fiscalía adujo que el atestado policial sobre estos atracadores estaba incompleto y que en él no se concretaban ni hechos ni autores en lo que respecta a los otros seis atracos que la policía atribuía a los detenidos.

La junta general de fiscales de Madrid debatió ayer este asunto y concluyó que la línea defendida tanto por el fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido, como por el teniente fiscal de Madrid, Pedro Martínez, era adecuada. Los fiscales evitaron plasmar por escrito sus conclusiones para eludir tener que "hacer reproches" a la policía, según asistentes a la junta. No obstante, el acuerdo unánime fue el de "pedir a la policía el máximo rigor y calidad en la elaboración de los atestados y en sus actuaciones policiales" para evitar la impunidad de los delincuentes. Además, exigen el cumplimiento del "protocolo no escrito" según el cual la policía, cuando tenga entre manos un asunto delicado, informe antes del mismo a la fiscalía para que ésta examine las pruebas y, en su caso, reconduzca la actuación policial.

Atestado sobre los hechos

Lo normal es que los agentes policiales de una operación lleven a los detenidos a los juzgados, junto con los respectivos atestado sobre los hechos, y se marchen. "Ahora, cuando haya un atestado importante, los agentes deberán quedarse en los juzgados hasta que los fiscales lo lean y para poder preguntarles y que les amplíen los hechos en caso de duda", según las citadas fuentes. La liberación de esta banda de cinco atracadores, cuya detención dentro del conducto de ventilación de una oficina de La Caixa en Madrid pudo verse en todas las televisiones, provocó la semana pasada un fuerte choque entre el fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido, y la Dirección General de la Policía.

Tras quedar en libertad, el fiscal general ordenó rectificar y que se pidiese prisión para ellos. Y así se hizo. Tres de ellos fueron detenidos inmediatamente y los otros dos se entregaron voluntariamente en Madrid.

Pese a esa orden, el fiscal general hizo luego unas manifestaciones en la que señaló que había tenido que forzar la ley para pedir prisión para los atracadores, ya que el atestado estaba incompleto. Y se quejó de que los agentes no hubiesen incorporado al atestado el vídeo de las detenciones, donde se veía con claridad que los delincuentes habían pretendido robar entrando por el conducto de ventilación de la entidad bancaria y que, unos días después, exhibieron todas las cadenas de televisión.

La policía, por su lado, hizo pública una nota en la que defendía que actuó profesionalmente.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 24 de junio de 2006