La directora del Palau de les Arts gastó 3.000 euros por dos noches de hotel con limusina

Los socialistas denuncian con facturas el "despilfarro" de la Generalitat con Helga Schmidt

Helga Schmidt, la intendente del Palau de les Arts, el teatro de la ópera diseñado por Calatrava, cobra, según los socialistas valencianos, 180.000 euros brutos anuales sin contar "gastos personales", como el alojamiento en la ciudad o sus desplazamientos a su domicilio de Italia "en business class", lo que eleva su coste a un total de casi 300.000 euros al año. El PSPV denunció ayer estos "gastos" que paga la Generalitat y que tildó de "indecentes", mientras esgrimió diversas copias de las facturas originales, como una de 3.000 euros por dos noches en un hotel de Viena, con limusina incluida.

Noguera: "Se está gastando el dinero público de una manera muy ligera"

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La intendente y directora artística del Palau de les Arts, que iniciará su primera temporada regular de ópera en octubre, tiene desde abril de 2005 un "contrato de alta dirección indefinido por 180.000 euros brutos anuales" y blindado por dos años, aseveró ayer la diputada socialista en las Cortes Ana Noguera. Con anterioridad, Schmidt había ejercido su función con un contrato mercantil de 156.864 euros al año, además de facturar los costes de alojamientos y representación.

Su actual remuneración con dos años de contrato blindado supera en unos 70.000 euros a la del intendente del Teatro Real de Madrid. Además, en la actualidad también "se pagan aparte todos sus gastos de alojamiento, viajes, comidas y caprichos, por lo que su coste es de 300.000 euros anuales", añadió la responsable de Cultura del PSPV-PSOE.

Entre estos "gastos personales", se incluye el alojamiento en el Hotel Astoria de Valencia (cinco estrellas); los desplazamientos y los taxis; las comidas y restaurantes; el alquiler de un coche con chófer con un coste de 6.000 euros al mes, luego sustituido por un vehículo con chófer cedido por Autos Catalá; los desplazamientos personales (en business class) a su domicilio en Italia, "que suelen rondar los 1.600 euros"; el alquiler por 350 euros mensuales de un carrito de golf para moverse por la Ciudad de las Artes; o la factura por dos días de hotel en Viena por 3.000 euros, que incluye una limusina. También se pagó 550 euros por una noche en un apartamento en Florencia.

Noguera y el diputado autonómico y responsable socialista del área de música, Vicent Escrig, aportaron varias copias de las facturas sufragadas por la Generalitat a través de la Ciutat de les Arts i les Ciències o la Fundación del Palau de les Arts.

Además, los socialistas hicieron hincapié en que "el PP debería aclarar si Helga Schmidt ha estado trabajando en otros espectáculos mientras ha sido intendente del Palau". En concreto, se refirieron al montaje West Side Story, estrenado en el Teatro La Scala de Milán, "y producido por la empresa de su hijo, apareciendo el nombre de Helga como productora". Noguera preguntó si la Generalitat puede garantizar que todos los gastos de la intendente y sus honorarios se han dedicado a su trabajo del Palau. La documentación aportada en este caso era el reflejo en papel de una búsqueda por Internet a través de Google. Ahí aparece una referencia del espectáculo representado en 2003.

Noguera ironizó sobre "la mujer de los tres apellidos" por el uso de tres nombres por parte de Helga Schmidt, tal y como aparecen en los libros de contabilidad, en las promociones o en las facturas. "¿Por qué utilizar los nombres Helga Schmidt (nombre que conocemos), Helga Pittioni (apellido de soltera), Helga Ganzarolli (apellido de casada) en situaciones distintas?".

"Se está gastando el dinero público de una manera muy ligera e indecente a pesar de que la Comunidad Valenciana es la autonomía más endeudada de España", comentó Noguera. El coste del Palau de les Arts supera los 300 millones de euros.

La diputada responsabilizó al presidente de la Generalitat, Francisco Camps, del PP, del "despilfarro" de Schmidt al ser su "protegida". Camps fue uno de los promotores de la contratación de Schmidt en 2000, junto al entonces secretario de Estado de Cultura, Miguel Ángel Cortés

tras el aval de su trabajo en el Covent Garden.

Escrig, por su parte, acusó al Consell de "paletismo y provincianismo al contratar a gente extranjera para conducir los destinos de un centro valenciano" y que tiene "una nula experiencia en la gestión cultural, como en este caso". Y agregó: "Los músicos valencianos están protagonizando un éxodo de la Comunidad Valenciana; los cantantes en valenciano no perciben ninguna aportación económica y las bandas viven una situación de caos debido a la falta de ayuda de la Generalitat". El diputado avanzó que preguntará en las Cortes a Alejandro Font de Mora sobre estos gastos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del viernes, 23 de junio de 2006.

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