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Entrevista:CARLOS JARAMILLO | Investigador del Smithsonian Institute

"Un cambio climático propició la aparición del ser humano"

Una transformación en el clima de la Tierra permitió que surgiera el ser humano y otro cambio, el que está provocando precisamente la actividad humana, puede hacer que la vida se complique, y mucho, para el hombre. Éste es el conciso resumen de 120.000 años de presencia humana en este planeta que realiza el investigador del prestigioso Smithsonian Institute de Washington Carlos Jaramillo (Bogotá, 1969), uno de los 150 geólogos de todo el mundo que la semana pasada participaron en Bilbao en un congreso internacional sobre geología y cambio climático.

"La especie humana apareció hace 120.000 años. Una de las causas fue un cambio climático que se produjo hace tres millones de años porque Panamá chocó con Suramérica, haciendo que se formara la corriente del Golfo, que es la que permite a la gente de Bilbao y Londres vivir aquí".

"En el Paleógeno la temperatura subió cinco grados en 10.000 años. Si seguimos así, ese gran cambio se producirá diez veces más rápido"

"La pregunta no es si el planeta puede soportar ese aumento global de la temperatura, sino si los seres humanos podremos afrontarlo"

"Si no fuera por esa corriente que trae el aire caliente", añade el profesor Jaramillo, "el clima sería extremadamente frío. Permitió también la glaciación por el transporte de grandes masas de agua que se congelaron, y estos cambios influyeron en los bosques tropicales africanos, que dejaron de ser una masa continua arbórea. Aparecieron sabanas grandísimas, nuestros ancestros tuvieron que empezar a ir de bosque en bosque, y en esas sabanas lo más eficiente era ir sobre dos patas en lugar de sobre cuatro. Como pudimos caminar sobre dos pies, nuestros dedos quedaron libres y ahí empezó todo", resume.

Otra transformación anterior, la que se produjo en el límite entre el Paleógeno y el Eoceno, hace 55 millones de años, es la que ha centrado el congreso en el que participó Jaramillo. En ese tiempo tuvo lugar lo que denominan los científicos un evento hipertérmico; esto es, un ascenso de temperaturas global dentro de un periodo de por sí caluroso. En 10.000 años, se dio un ascenso global de cinco grados. Y sus consecuencias fueron drásticas, como explica Jaramillo. "Yo estoy trabajando en investigaciones vinculadas con el bosque tropical. Parece que estos bosques tienen unos límites de temperaturas en torno a los 32-33 grados. Cuando el bosque pasa ese nivel, se produce una debacle completa del bosque. Muchas plantas no pueden vivir con más de 33 grados, porque pierden demasiada agua debido al calor. Lo que muestran los fósiles que hemos estudiado es que se produjo una extinción muy grande en un periodo de tiempo muy particular que pasó hace 55 millones de años y en el que la temperatura subió 5 grados en menos de 10.000 años, que es muy similar a la tasa de ascenso que tenemos en la actualidad. Causó una auténtica catástrofe y la desaparición de casi todas las plantas que estaban viviendo en el Trópico", apunta.

Sin embargo, el periodo de calentamiento que sufre el planeta ahora es mucho más intenso que el que se dio entonces, advierte el científico colombiano. Aquél duró sólo 10.000 años en su proceso de calentamiento y otros 90.000 en volver a la temperatura anterior, en el límite entre el Paleógeno y el Eoceno. "Subió cinco grados en 10.000 años, es decir, que aumentó medio grado cada 1.000 años. En los últimos 50 años casi hemos subido 0,8 grados. Lo que está pasando está ocurriendo con mucha mayor rapidez que entonces. Si continuamos así, el cambio producido en el Paleógeno-Eoceno tendría lugar en menos de 1.000 años, diez veces más rápido. Comparado con el actual, ese cambio fue lento. Y aun así produjo efectos drásticos, impresionantes, como la extinción masiva del bosque tropical... Pero también todos los mamíferos que hoy conocemos aparecieron después de ese calentamiento", apunta.

Jaramillo destaca el valor del trabajo de esta rama de la ciencia porque permite conocer situaciones del pasado remoto que pueden ayudar a predecir, y en su caso, a prevenir, los efectos de realidades análogas del presente y del futuro. "El periodo particular que estudiamos hace 50 millones de años es extremadamente interesante, porque era un mundo muy caliente, y es como el resultado final de lo que está pasando ahora. Es un experimento que la Tierra ya vivió, y nosotros investigamos los resultados y por qué pasó eso. Nosotros podemos predecir qué pasa si la temperatura llega por ejemplo si llega a 32 grados, qué le va a suceder al clima del planeta, a las corrientes oceánicas, atmosféricas, a las plantas, a los animales...".

Precisamente, en opinión de Jaramillo, lo que debe preocupar al ser humano en este nuevo calentamiento global no es tanto cómo va a soportar el planeta las consecuencias, sino cómo se va a poder adaptar él mismo a los efectos de este proceso. "La pregunta", subraya, "no es si el planeta puede soportar las transformaciones que ocasionaría el aumento global de la temperatura. La pregunta es si los seres humanos podremos afrontarlo y adaptarnos a sus cambios".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 20 de junio de 2006