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El proceso para el fin de la violencia

El Gobierno y ETA iniciarán de inmediato las conversaciones para el fin de la violencia

De la Vega: "El Ejecutivo va a explorar el camino de la paz porque tiene el apoyo de la sociedad"

El Gobierno iniciará el diálogo con ETA para lograr el final de la violencia de modo inmediato. Será al hilo de la próxima comparecencia parlamentaria del presidente del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, en el Congreso, antes de que acabe este mes. Zapatero informará previamente al líder del PP, Mariano Rajoy, de la fecha y términos de la comparecencia. Posteriormente, le llegará el turno a la primera reunión entre el PSE y Batasuna. Esta convocatoria se anunciará a los medios de comunicación y, al final, los representantes de ambas formaciones ofrecerán una rueda de prensa por separado. A este movimiento, Batasuna responderá con su petición de legalización. Será a finales de agosto o principios de septiembre.

Primero será la paz y después, la política. El Gobierno y ETA iniciarán sus conversaciones de inmediato para explorar el fin de la violencia, al hilo de la próxima comparecencia en el Congreso del presidente, José Luis Rodríguez Zapatero, para dar la salida al proceso de paz. La primera tanda de encuentros entre la representación del Ejecutivo y la de ETA se centrará en cuestiones de procedimiento, como la elección de puntos de reunión, modos de conectar, fijación de los calendarios y órdenes del día, según fuentes abertzales y gubernamentales. Los interlocutores ya están nombrados y asistirán a los encuentros funcionarios del Centro de Diálogo, organización no gubernamental de apoyo a los procesos de paz, igual que en las conversaciones de julio y noviembre pasados entre enviados del PSE y ETA que originaron el alto el fuego del 22 de marzo.

El objetivo del PSE es que Otegi y sus compañeros se acojan a la legalidad

La negativa del PP no impedirá que Zapatero acuda al Congreso a dar la señal de salida

El Gobierno adoptará medidas penitenciarias una vez que se vaya consolidando el proceso

- Comparecencia de Zapatero. La comparecencia del presidente en el Congreso se materializará en los próximos 10 días, entre el referéndum de Cataluña, que se celebra hoy, y el 30 de junio, de la que dará cuenta previamente al líder del PP, Mariano Rajoy. Anunciará, en una breve comunicación al Congreso, su pretensión de abrir el diálogo entre el Gobierno y ETA, que vendrá seguida de la toma de posición de los grupos parlamentarios. La comunicación no se votará.

La negativa posición del PP hacia el proceso de paz no será óbice para que Zapatero acuda al Congreso a dar la señal de salida. El Gobierno estima que la verificación de estos casi tres meses de alto el fuego permanente es suficiente, aunque aclarará con ETA la información sobre el envío de algunas cartas de extorsión.

El Ejecutivo cuenta para el proceso de final de la violencia con el respaldo de los demás partidos, de instituciones sociales relevantes como la Iglesia y el empresariado vascos, los sindicatos y un amplio aval político internacional como la Unión Europea y el secretario general de la ONU, que dan cobertura real al proceso, y de diversas personalidades internacionales, como el ex secretario de Estado norteamericano Colin Powell.

La vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, lo confirmó ayer al señalar en Alcobendas (Madrid): "El Gobierno va a explorar el camino de la paz porque siente el aliento y el calor de la sociedad española". "El Gobierno lo podrá decir más alto, pero no más claro. Hemos comenzado a vislumbrar el final de la violencia", añadió.

- Reunión PSE-Batasuna. El siguiente paso del proceso, unos 10 días después de la comunicación de Zapatero en el Congreso, será la celebración de la primera reunión oficial entre representantes del PSE y de la ilegalizada Batasuna. La representación socialista en el encuentro depende del nivel de la que presente el partido abertzale. Si la encabeza el líder de Batasuna, Arnaldo Otegi, acudirá el secretario general del PSE, Patxi López. La reunión se anunciará a los medios de comunicación y, al final, ambos partidos ofrecerán una rueda de prensa por separado. Este encuentro supondrá el reconocimiento oficial del PSE a Batasuna como interlocutor político, tras cuatro años de contactos informales, que dieron como fruto el alto el fuego del 22 de marzo, una vez que ETA entró en el diálogo en julio y noviembre de 2005.

El PSE precisa que, con esta reunión, reconocen a la representación de la izquierda abertzale, ya que Batasuna no tiene naturaleza jurídica. También precisa que su objetivo es reclamar a Otegi y sus compañeros que se acojan a la Ley de Partidos, que les ilegalizó, y participen en la política, con respeto a los derechos humanos.

- Legalización de Batasuna. Este paso originará otro por parte de Batasuna: su petición de legalización. De acuerdo con la vigente Ley de Partidos, presentará nuevos estatutos, nueva marca y se comprometerá a luchar por sus objetivos políticos sólo por las vías pacíficas y democráticas. Este paso podría darlo Batasuna a fines de agosto o primeros de septiembre y el Gobierno lo considera "muy importante". Con la legalización, el partido de la izquierda abertzale concurriría a las elecciones municipales y a las autonómicas de Navarra, de mayo de 2007.

- Diálogo con ETA. Gobierno y ETA aprovecharán el verano para avanzar en el proceso, aunque tienen un límite a su negociación, la ecuación paz por presos, que se traduce en la adopción de medidas penitenciarias y de posibles excarcelaciones. La política, como dice la resolución parlamentaria de mayo de 2005, apoyada por todos los grupos, menos el PP, queda para los partidos. La vicepresidenta primera recordó ayer: "La paz en el País Vasco no está en venta y sólo será posible sin precio político".

El Gobierno seguirá en la cuestión de los presos la misma pauta que en todo el proceso, a través de una hoja de ruta. "Vamos a ir por pasos", comentó Fernández de la Vega el miércoles. "El Ejecutivo empezará a adoptar medidas penitenciarias, acercamiento de presos a las cárceles del País Vasco, a medida que se vaya consolidando el alto el fuego permanente", señalan fuentes gubernamentales.

El Ejecutivo quiere evitar medidas precipitadas, como en la tregua de 1998-99. "El acercamiento de presos de ETA de diciembre de 1998 y septiembre de 1999 no obedecían a una hoja de ruta sino a impulsos porque aquella tregua no la gobernó Aznar sino ETA y los partidos nacionalistas. En esta, el eje lo fijan las relaciones Gobierno-ETA", dicen fuentes socialistas.

- Mesa de partidos. No hay fecha para la constitución de la mesa de partidos, que está sometida a que la izquierda abertzale sea legal y, después, a un acuerdo entre los partidos vascos sobre sus reglas de juego. "Es falso que haya acuerdos previos entre ETA y el Gobierno sobre el derecho a la autodeterminación o el futuro de Navarra. Lo que hay es un compromiso de la mayoría de los partidos vascos de constituir una mesa de partidos si se acuerdan sus reglas, al hilo de la reforma del Estatuto de Gernika", señalan fuentes socialistas.

Tampoco será fácil que los partidos se pongan de acuerdo sobre las reglas de la mesa de partidos -por ejemplo, qué mayorías la rigen- y, en todo caso, eso requerirá tiempo, señalan las fuentes. Además, el PNV quiere que la presida el lehendakari. Batasuna ha llegado a pretender que asista alguna presencia internacional.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 18 de junio de 2006