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Alperi justifica el plan Rabassa como un proyecto político y rechaza las alegaciones para su retirada

El PAI, que prevé 15.000 casas en la periferia de Alicante, será aprobado el próximo día 13

El Ayuntamiento de Alicante, gobernado por el PP con mayoría absoluta, ha rechazado las alegaciones que pedían la retirada global del Plan Rabassa (15.000 nuevas viviendas en la periferia norte de la ciudad) por su "insostenibilidad", tanto social, como económica y medioambiental, y por ejecutarse al margen de la revisión del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU). En su respuesta a las alegaciones, la Gerencia de urbanismo defiende la legalidad del programa urbanístico, "un proyecto político, más que técnico", precisa. El plan, adjudicado al promotor Enrique Ortiz, será aprobado en el pleno de próximo día 13. El grupo municipal del PSPV ha anunciado que votará en contra.

El Plan Rabassa, programa urbanístico más ambicioso de la historia de la ciudad de Alicante, comenzó a gestarse en 2002. El 26 de abril de 2005, el pleno de la corporación acordó la adjudicación provisional del proyecto al constructor local Enrique Ortiz.

El plan, elaborado al margen del PGOU, prevé la construcción de 15.000 nuevas viviendas, de las cuales 9.000 será de protección oficial. El PAI ocupará suelo hasta ahora clasificado como no urbanizable en el entorno del humedal de las Lagunas de Rabassa. En el último año, y a medida que trascendieron las características del programa, la iniciativa ha generado un denso debate social. Los colectivos cívicos encauzaron su rechazo a la propuesta a través de la Plataforma Contra el Plan Rabassa. La magnitud oposición social al plan Rabassa queda explicitada en los 82 escritos de alegaciones presentados al proyecto.

La Gerencia sólo admite parcialmente algunas alegaciones, los que hacen referencia a la necesidad de mejoras en la red de infraestructuras o dotaciones de la macrourbanización, y rechaza las referidas a su "insostenibilidad", por redactarse al margen del PGOU, no prever los recursos hídricos y su negativo impacto medioambiental.

A la alegación, común en todos los colectivos, que piden la retirada del plan por estar al margen del PGOU, la respuesta de la Gerencia de Urbanismo es invariable: "El avance de revisión del PGOU, que fue aprobado por el pleno de la corporación y por la Consejería de Territorio y Vivienda en la fase de concierto previo, incluye el sector Rabassa dentro del nuevo modelo territorial -crecimiento de la ciudad hasta la autovía de circunvalación- como un sector residencial con un gran parque urbano. Sin perjuicio de ello, el artículo 54 de la LRAU [ley urbanística valenciana, ya derogada por una nueva norma] permite la reclasificación de suelo no urbanizable mediante un Plan Parcial de Mejora". Y sobre la justificación de la actuación añade: "[...] Es más un objetivo político, que técnico [...]. La actuación se sustenta principalmente en el objetivo de construir un buen número de VPO lo que coincide con el programa con el que se presentó a las últimas elecciones el Partido Popular".

Los técnicos rechazan las alegaciones sobre la concentración de las viviendas protegidas en el sector, extremo que podría producir un vaciamiento de los barrios residenciales. No obstante, en este apartado, la Gerencia se muestra abierta a realizar un estudio sobre las necesidades y ubicación de vivienda oficial en la ciudad.

Sobre la "insostenibilidad del plan", técnicos aseguran que admitir esa posibilidad "equivale a negar la posibilidad de crecimiento de la ciudad, porque de las 50.000 nuevas viviendas en las se que cifra en el avance de planeamiento el potencial de crecimiento residencial, el contingente del sector Rabassa no llega ni a una tercera parte".

La Gerencia rechaza las alegaciones del Colegio oficial de Arquitectos de la Comunidad Valenciana que se opone porque "constituye un megaproyecto desmesurado al margen del PGOU; y porque la actuación carece de complejidad, diversidad y adaptabilidad, requisitos de la buena arquitectura urbana".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 3 de junio de 2006