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Un hombre dispara contra su esposa y después se suicida en Barakaldo

Los servicios sociales no habían detectado malos tratos en la pareja

Los cuerpos sin vida del matrimonio formado por Idoia Barba, de 39 años, y Pedro Montes, de 40, fueron descubiertos en el interior de su furgoneta sobre las 22.30 del pasado domingo, en una zona boscosa de Basatxu, en Barakaldo (Vizcaya), con sendas heridas por arma de fuego. En el vehículo se encontró una escopeta. La Ertzaintza considera, tras las primeras investigaciones, que el hombre disparó contra su esposa y después se suicidó.

El matrimonio, de etnia gitana, vivía en Barakaldo desde hace año y medio y era perceptor del salario social. Los servicios sociales municipales no habían detectado problemas en la convivencia de la pareja, aunque habían notado que la mujer se esforzaba por proteger al marido de cualquier problema.

La policía trabaja con la hipótesis principal de que se trata de un caso de violencia de género, aunque no ha descartado otras vías de investigación a la espera de conocer los resultados de las autopsias, realizadas en el Servicio de Patología Forense de Bilbao.

La pareja se había trasladado a vivir a Barakaldo en noviembre de 2004 y tenían un hijo de 21 años. Además, convivía con ellos, en situación de acogimiento permanente, una niña de 12 años, sobrina del marido. Tras instalarse en Barakaldo contactaron con los servicios sociales del Ayuntamiento para continuar con la tramitación de su solicitud del salario de inserción social, que habían iniciado en Bilbao.

Los técnicos municipales que se encargaron de su caso no detectaron que la mujer sufriera malos tratos. "Acudieron al Ayuntamiento por cuestiones económicas; ningún otro detalle alarmó a los servicios sociales", explicó ayer la concejal de Drogodependencias, Mujer y Solidaridad del Ayuntamiento de Barakaldo, María Elisa Álvarez. Sin embargo, en sus contactos con los asistentes sociales la mujer se esforzaba por evitar cualquier contratiempo a su marido. La concejal cree evidente que trataba de protegerle y mantenerle al margen de las dificultades que iban surgiendo, pero destaca que los servicios sociales no pensaron que lo hacía por sentir miedo a sufrir malos tratos de su marido.

El matrimonio vivía en una casa del municipio de Barakaldo condenada a ser derribada por el plan de ordenación urbana de la localidad, aprobado en 1999. En la vivienda en la que residían están empadronadas 13 personas, según fuentes municipales. Los fallecidos habían vuelto a contactar recientemente con el Ayuntamiento para intentar negociar una indemnización por el abandono de la vivienda.

Idoia Barba es la segunda mujer presuntamente asesinada por su pareja en el País Vasco en 2006. En enero, otra mujer murió en San Sebastián a consecuencia de las palizas que le había propinado su compañero a lo largo de los tres días que le mantuvo retenida en Hendaya. El Ayuntamiento de Barakaldo espera la confirmación policial de que se trata de un caso de violencia de género para convocar una concentración de protesta.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 30 de mayo de 2006