Tribuna:POLÍTICA CULTURAL
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El IVAM o los abandonos del PSPV-PSOE

La conmemoración del sesquicentenario de Freud, como ocurre en estos casos, tiene sus virtudes y sus dificultades. Entre las virtudes, como ha ocurrido con Mozart, que ha llegado a más gente. Aunque a algunos no les hubiese gustado que otros pusieran "sus sucias manos" sobre el salzburgués. Pero tras las virtudes, se agazapan ganapanes de toda ralea. Ellos y ellas construyen su imaginario a partir retales de tertulia de café y se lanzan a la plaza pública a pregonar su buena nueva. Sin nombrar a Freud, utilizan su diván. Este es el peligro de las conmemoraciones. El abuso de la anécdota al pretender convertir la silla de terraza de bar en el diván del psicoanalista.

Pero mi pretensión aquí es hablar del IVAM y de su gestión desde 1989, una gestión en la que los peros tienen más que ver con la anécdota del diván que con el tronco general que se ha forjado y continúa forjándose, mal que les pese a quienes llevan años pretendiendo repartir dádivas de progresía unas veces aspirando a la alcaldía de Valencia, otras a ser la factótum de la cultura valenciana y ahora, al parecer, enganchada como aquellos defensas pegadizos a la sombra del IVAM.

El IVAM más que ser sombra de lo que fue o no serlo, continúa proyectando su sombra sobre detentadores de la cultura, sobre aquellos que han considerado la cultura como un privilegio semejante al que se concedía a los libros en el ancien regim. Eso sí, ahora con carnet de izquierda. En estos momentos, está más consolidado que antes: ha aumentado su colección en 2.123 obras (eso que le parece tan banal), significa que ha incrementado el patrimonio artístico de los valencianos, gracias, a la generosidad de artistas como Miquel Navarro, 518 obras, Gerardo Rueda 77, John Davies, 45, Lipchitz, 23, entre otros, que ven en el IVAM un museo más internacional y dinámico que antes.

Los visitantes han crecido el 2005 un 16,13% sobre el 2004, lo que quiere decir que el IVAM está más cerca de la sociedad que tiempo atrás. Desde que el PP gobierna las colecciones del museo se promocionan, ejemplo de ello es que, en estos momentos, se exponen en Latinoamérica, Europa, Estados Unidos, el arco Mediterráneo y, próximamente, en Asia. Alguna de estas itinerancias se llevan a cabo en colaboración con el Seacex y el Instituto Cervantes, (instituciones que dirige el PSOE). Del mismo modo, hemos aumentado las propuestas de educación museística e iniciado un taller artístico-social en la cárcel de mujeres y otro para jóvenes estudiantes y abierto espacios en Alicante y Madrid. Sin embargo, el PSPV, cuál ave depredadora, se empeña en hacer demagogia.

Tal actitud les lleva al extremo de decir: "Que las compras en el IVAM se hacen de forma arbitraria", pues bien, les diré que así es como las hicieron ustedes cuando gobernaban. Desde que el PP preside esta comunidad, el IVAM tiene una comisión de compra-donaciones y un consejo rector que las aprueba, en el que se encuentra Paco Calvo Serraller, que estuvo desde sus inicios, y Tomás Llorens, quien hizo la primera compra-donación de Julio González para el IVAM y no recuerdo haber leído ningún artículo escrito por ustedes en el que recordaran por qué se hacía una compra donación de 390 obras de Julio González ni por qué se compraron obras de las Vanguardias Rusas, y así un etcétera. Dejen de enredar, las compras se hacen con criterios objetivos de colección y normalmente a través de galerías. Les aseguro que los museos, desde siempre, pretenden dentro de su colección tener muchas obras de artistas, para poder convertirse en referencia. Ejemplos: Museo Reina Sofía con 900 obras de Torner o el Guggenheim de Bilbao con más de 100 de Kandinsky. Sin embargo, a nadie del PSOE vasco, se le ha ocurrido poner en tela de juicio esas gestiones.

Cuando los socialistas hablan de los vapuleos, quiero pensar que se refieren a los cambios de dirección que sufrió el IVAM durante la etapa socialista, en la que fueron directores Tomás Llorens, José Francisco Ivars y Carmen Albors (que pasó al IVAM después de ser Directora General del IVAEC, centro que le recuerdo se cerró). ¿También tenía un todopoderoso esta señora? ¿esto significa que ustedes estaban al capricho, a las maniobras y a las intrigas? Y ustedes ¿qué todopoderoso tienen para que estando tan desinformados y actuando con esa demagogia que les caracteriza, sigan manifestándose en materia de política cultural de la manera que lo hacen?

En cuanto a las manifestaciones socialistas que califican a la política cultural de la Generalitat de despilfarro, mírense en su ombligo.

Noto que les parece mal que el IVAM tenga patrocinadores, les parece peor que el IVAM se amplíe, también que tenga donaciones, ponen en duda datos transparentes como el aumento de sus visitantes. Al PSPV le parece mal todo lo que mejora a un museo.

Al PSPV le gustaría que naufragara este buque insignia de la modernidad, pero lo tiene mal, porque desde el PP estamos llevando el IVAM adelante con los mejores resultados de su Historia.

Son realidades difíciles de comprender desde una concepción cerrada y político-partidista del mundo artístico que han incorporado los socialistas valencianos a su discurso, y que recostado en el diván del psiquiatra vienés probablemente ofrecería muchas respuestas a los actuales desvaríos de alguno de sus dirigentes. Y otra cosa para acabar. Asistir al diván de un psicoanalista puede tener sus ventajas para "Conocerte a ti mismo", como reza el famoso lema del oráculo de Delfos, pero no son las instituciones quienes deben recostarse en el diván o acudir a Delfos, sino más bien quien muestra más sus obsesiones que su política.

Carmina Nácher Pérez es portavoz de Cultura del Grupo Popular en las Cortes Valencianes.

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