España ha vetado siete tránsitos de buques con armas y 57 operaciones de venta de material militar o doble uso para Israel
La exportaciones de armamento al Estado hebreo se redujeron a cero el año pasado, tras sumar 1,4 millones en 2024


El Gobierno ha denegado al menos siete operaciones de tránsito de buques con armamento y 57 exportaciones de productos militares o de doble uso (civil y militar) con destino a Israel, según las estadísticas oficiales correspondientes al año 2024 y al primer semestre de 2025 remitidas al Congreso por la Secretaría de Estado de Comercio. Las siete denegaciones de permisos de tránsito con equipos militares para Israel se produjeron en 2024. Hasta ahora solo se conocían tres de ellas, las de los buques Maesk Denver, Maesk Seletar y Marianne Danica, a los que se negó autorización para hacer escala en los puertos de Algeciras (Cádiz) y Cartagena (Murcia), lo que provocó la apertura de un expediente sancionador contra España por parte de la Comisión Marítima Federal de Estados Unidos.
Aunque la documentación no especifica el destino último de los tránsitos denegados, fuentes gubernamentales han indicado a EL PAÍS que en todos los casos se trataba de Israel. El informe, que este miércoles explicará en el Congreso la secretaria de Estado de Comercio, Amparo López Senovilla, no revela si se denegaron más escalas de buques en 2025.
La lupa con la que se han analizado las ventas a Israel se refleja en el hecho de que en 2024 se denegaron un total de 47 licencias de exportación de material de doble uso con dicho destino, el 56,6% de las rechazadas a todo el mundo. En el primer semestre de 2025 se denegaron otras diez licencias de exportación a Israel. Dos de ellas se referían a material de defensa (detonadores no eléctricos para voladuras), una a material antidisturbios y armas de fuego (200.000 cartuchos de escopeta) y siete a material de doble uso (equipos de para encriptar y desencriptar claves, cámaras térmicas de videovigilancia o tarjetas electrónicas de proceso de imágenes para sistemas de reconocimiento aéreo, además de productos químicos o explosivos). Estas 10 denegaciones suponen el 18,5% de todas las operaciones vetadas en este periodo.
Del análisis de las estadísticas remitidas al Congreso se deduce que, aunque se han restringido en los últimos años, las ventas de armamento a Israel no cesaron por completo hasta el año pasado, cuando se aprobó el decreto que elevó el embargo a Israel a rango de ley. En 2024 todavía se exportó material militar por valor de 1,45 millones. Estas ventas, según la Secretaría de Estado de Comercio, “se originan en licencias aprobadas con anterioridad a octubre de 2023 [cuando se produjo el ataque terrorista de Hamás que desencadenó la ofensiva sobre Gaza] y consistieron en sistemas eléctricos, sensores de imagen y devolución de material defectuoso”. Además, se exportaron al Estado judío componentes y repuestos para blindados cuyo destino último era Filipinas por valor de 18.700 euros; equipos electrónicos para Estados Unidos por 199.950 euros; y componentes para ser usados en España por el avión A400M por 11.000 euros.
También en 2024 se autorizaron cinco licencias de exportación a Israel, por un valor de cero euros, ya que correspondían a reparaciones y mantenimiento de sistemas de las Fuerzas Armadas españolas que “fueron consideradas como estratégicas”, según el informe oficial. Al margen de las operaciones vetadas, en dicho año se exportaron a Israel productos de doble uso por valor de 130.487 euros, pero no se autorizó ninguna nueva licencia.
Por el contrario, en el primer semestre de 2025, último periodo que abarca el informe, se autorizaron otras 24 licencias de exportación a Israel, pero sin valor económico, ya que se trataba del traslado temporal de material de las Fuerzas Armadas españolas para reparación o mantenimiento. En este tiempo no se autorizó ni realizó ninguna venta de material de defensa o doble uso a dicho país.
Además, el informe de la Secretaría de Estado de Comercio permite cuantificar el suministro real de armas españolas a Ucrania. Las ventas de material militar ascendieron a 110,3 millones de enero de 2024 a junio de 2025. Se trata mayoritariamente de partidas de munición para sostener una guerra de desgaste que ha entrado ya en su quinto año, como 30.000 proyectiles de artillería de 155 milímetros por 39,1 millones, 23.200 granadas por 11,5 millones o un lote de proyectiles de calibre indeterminado por 28,9. No obstante, los contratos autorizados y pendientes de ejecutar ascendían en junio pasado a 446,2 millones.
Una parte significativa del material militar suministrado al Gobierno de Kiev para defenderse de la agresión rusa corresponde a donaciones de material de las Fuerzas Armadas españolas, valoradas en 384 millones en el mencionado periodo, aunque fuentes militares alegan que el coste de su reposición es muy superior. El listado incluye carros de combate Leopard 2A4, misiles guiados, lanzamisiles Hawk, puestos de tiro Mistral, blindados, etc.
A pesar del fuerte incremento del gasto en defensa por las guerras de Ucrania y Oriente Próximo, las exportaciones de material militar español sumaron solo 3.491 millones en 2024, con una caída del 7% respecto a 2023, a pesar de que las operaciones autorizadas ascendieron a 17.395 millones, un 11% más que el año anterior. Por el contrario, en el primer semestre de 2025 se produjo una fuerte recuperación, con ventas por valor de 2.332,7 millones, un crecimiento del 18% respecto al primer semestre de 2024.
Además, la operaciones autorizadas sumaron 19.727,6 millones entre enero y junio de 2025, una cifra récord que supera a la de todo el año anterior. Entre los nuevos clientes de la industria militar española figura el régimen de Teodoro Obiang en Guinea Ecuatorial, con 10 licencias de exportación por valor de 73 millones. Fuentes gubernamentales aseguran que todas las licencias corresponden a explosivos para minas, igual que las autorizadas para otra dictadura africana, Eritrea, por 1,6 millones.
Amnistía Internacional ha dado la bienvenida a la suspensión primero y la prohibición después de las exportaciones de armas a Israel y ha pedido que “esta práctica se mantenga hasta que Israel ponga fin al genocidio, la ocupación ilegal y el régimen del apartheid” contra el pueblo palestino. No obstante, la ONG considera “muy preocupantes” las ventas de material militar a Emiratos Árabes Unidos (288 millones en año y medio), ante el riesgo de desvío a Sudán; a Estados Unidos (53,1 millones), donde el grueso de las ventas van a empresas privadas; y a Ruanda (12,1 millones), que respalda a la milicia M23 en la guerra civil de la vecina República Democrática del Congo (RDC).
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