Entrevista:ALEJANDRO JADAD | Fundador del Centro para la Innovación Global en e-Salud en Canadá

"Es de esperar que podamos operar con la tarjeta sanitaria igual que con la de crédito"

Alejandro Jadad ha puesto el gran angular. Este médico colombiano-canadiense de 42 años, uno de los máximos expertos mundiales en tecnologías de la información y la comunicación (TIC) aplicadas a la salud -la llamada e-salud- ha ampliado el enfoque de sus estudios para abarcar el e-bienestar, o cómo usar TIC para mejorar la calidad de vida. Fundador del Centro para la Innovación Global en e-Salud, de la Universidad de Toronto (Canadá), va a asesorar a la Junta de Andalucía en la puesta en marcha del Instituto de Innovación en Bienestar Ciudadano. Jadad participó del 10 al 12 de mayo en la Conferencia Europea de Alto Nivel en eSalud de Málaga.

Pregunta. ¿Qué busca este instituto?

"¿Cuántos pacientes pueden hablar hoy con su médico por teléfono o correo electrónico?"

Respuesta. En los países desarrollados, la población disminuye pero al mismo tiempo cada vez hay más personas de edad avanzada o con enfermedades crónicas, lo que puede recargar de forma insostenible los sistemas sanitarios, laborales y sociales. Nuestra generación ha visto nacer la web, los ordenadores portátiles, los teléfonos móviles, las redes inalámbricas. Estas poderosísimas tecnologías podrían ser aplicadas para mejorar el bienestar. El instituto nace para apoyar el uso de estas tecnologías en todos los sectores que influyen en la calidad de vida, desde la salud al transporte, la vivienda, el trabajo o el ocio.

P. ¿En qué sentido pueden las TIC y la innovación en general mejorar el bienestar?

R. Todas las dimensiones del bienestar pueden mejorarse. Por ejemplo, las casas que habitamos podrían ser realmente inteligentes, diseñadas de modo que no tengamos que ingresar en un hospital o en una residencia si sufrimos una enfermedad crónica o incapacitante. También se pueden desarrollar herramientas que permitan a las personas mantenerse económicamente productivas tanto tiempo como sea posible. Y hasta en los medios de transporte, podemos pensar, por ejemplo, en coches que no te dejen arrancar si has bebido más de la cuenta.

P. Pero en el ámbito de la salud, por mucho que se habla de interoperabilidad de los sistemas de información, la armonización está aún muy lejos.

R. Esto supone un desperdicio tremendo de recursos y reduce la posibilidad de tener salud y bienestar. Sin embargo, el hecho de que hoy podamos usar una tarjeta de crédito en cualquier parte del mundo, da razones para ser optimistas. La salud es más importante que el dinero. Si los bancos han sido capaces de colaborar, es de esperar que pronto seamos también capaces de operar con la tarjeta sanitaria como lo hacemos con la de crédito cuando cambiemos de país o de continente. Tenemos oportunidades similares en lo que respecta la educación y a las fuentes de trabajo.

P. ¿Cómo se han usado hasta ahora las TIC con respecto al bienestar ciudadano?

R. Muy poco. ¿Cuántos pacientes pueden contactar hoy día a su médico de cabecera por teléfono o correo electrónico? ¿Cuantas personas podrían trabajar en casa, a través del ordenador e Internet, sin tener que desplazarse a una oficina o pasar horas en atascos de tráfico? ¿Cuantos aparatos electrónicos que no se comunican entre sí podremos tolerar en nuestras casas? Si no enfatizamos en la innovación y pensamos en las necesidades globales del usuario no vamos a tener mucha oportunidad de sobrevivir.

P. ¿Cuáles son las iniciativas más interesantes en e-bienestar?

R. A nivel más micro y a corto plazo, el teléfono móvil y el correo electrónico, que han comprimido el tiempo y el espacio de una forma sin precedentes, aunque si no tenemos cuidado se convierten en una pesadilla que no nos permite reflexionar o escondernos. En medio quedarían oportunidades para transformar, radicalmente, nuestras viviendas, las formas de trabajo y los procesos de formación. A nivel más macro, lo más revolucionario son las posibilidades que tenemos para crear redes solidarias o las comunidades virtuales de colaboración a nivel mundial, y los esfuerzos para generar energía que no dependa del petróleo. Proteger el medio ambiente es una forma muy importante de aumentar el bienestar.

Alejandro Jadad, durante su reciente visita a Málaga.
Alejandro Jadad, durante su reciente visita a Málaga.ÁLEX ZEA

Sobre la firma

Fernando J. Pérez

Es redactor y editor en la sección de España, con especialización en tribunales. Desde 2006 trabaja en EL PAÍS, primero en la delegación de Málaga y, desde 2013, en la redacción central. Es licenciado en Traducción y en Comunicación Audiovisual, y Máster de Periodismo de EL PAÍS.

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