Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El presidente de Irán ridiculiza la oferta europea para resolver la crisis nuclear

La UE mantiene su propósito de presentar un plan "audaz y sólido" a Teherán

Mahmud Ahmadineyad, el presidente iraní, pretendió ayer arrojar un jarro de agua fría sobre los occidentales al rechazar sin paliativos y en términos ridiculizantes la oferta que están preparando para disuadirle de seguir con la investigación nuclear autónoma. "Son chucherías", declaró el presidente durante una visita a Arak, donde Irán construye un reactor nuclear de agua pesada, necesario para hacerse con material atómico de nivel militar. Fuentes europeas no se dieron por aludidas. "Como no ha habido oferta, no puede haber rechazo", señalaron.

Los ministros de Exteriores de la Unión Europea analizaron a principios de semana en Bruselas las perspectivas que abren los insistentes planes nuclearizadores de Irán y reiteraron el criterio de que hay que hacer todo lo posible para evitar que Teherán siga explorando la vía atómica.

Temen los occidentales que lo que Irán presenta hoy como un incuestionable derecho a investigar con fines de uso civil enmascare planes de hacerse mañana con el arma atómica. Adelantaron entonces los Veinticinco que iban a ofrecer a la república islámica diversos incentivos tecnológicos, económicos y políticos a cambio de su renuncia a seguir enriqueciendo uranio.

Ahmadineyad arrojó ayer a la papelera los mensajes contemporizadores enviados desde Bruselas. "Dicen que quieren incentivar a los iraníes. Se creen que están tratando con un niño de cuatro años al que le pueden decir que le quieren cambiar el oro por chucherías", dijo el presidente ante una multitud en Arak, en un discurso emitido por televisión a todo el país. "Irán no aceptará ninguna suspensión o paralización" de sus investigaciones nucleares, insistió.

El lugar elegido para el no iraní no pudo ser más significativo. En Arak se está construyendo un reactor nuclear de agua pesada capaz de producir el plutonio necesario para fabricar armas atómicas.

El Organismo Internacional para la Energía Atómica (OIEA) ha pedido a Teherán que suspenda esos trabajos y que renuncie al enriquecimiento de uranio. También la Unión Europea ha hecho la misma petición.

"Como no ha habido oferta, no puede haber rechazo", señalaron fuentes europeas allegadas al proceso negociador, que no se sintieron afectadas por el aparente rechazo del Gobierno de Teherán.

"Vamos a presentar un paquete audaz, sólido, con elementos importantes para satisfacer las necesidades iraníes si realmente están interesados en el uso civil de la energía atómica", añadieron las fuentes.

Los europeos, en estrecha consulta con estadounidenses, rusos y chinos están trabajando para dar contenido al paquete, que tenían previsto discutir conjuntamente mañana en Londres. La reunión ha sido pospuesta a principios de la próxima semana para tener más tiempo para darle sustancia al plan.

En Arak, el presidente iraní habló de las frustrantes relaciones de su país con los europeos. "Confiamos en ellos hace tres años y aceptamos suspender , pero desgraciadamente fue una amarga experiencia para Irán. No volveremos a caer en la misma trampa", dijo.

Europa tiene una visión distinta. Irán aceptó en octubre de 2003 detener sus actividades nucleares a cambio de una negociación con la UE, pero en agosto del año pasado optó por romper los sellos de la planta Isfahán por considerar insuficiente la oferta que preparaban los europeos.

Entonces se iba a plantear a Irán tomarlo como proveedor de energía para la UE, promocionar el comercio, la inversión y las transferencias tecnológicas, desarrollar un acuerdo de comercio y cooperación con los Veinticinco y patrocinar su ingreso en la Organización Mundial de Comercio. También se hacía hincapié en la posible conversión de Irán en vía de paso hacia Europa del petróleo y gas de Asia Central, junto al establecimiento de planes de cooperación política y de seguridad.

"No estamos inquietos"

Variantes de aquellas ideas es lo que ahora baraja la UE, reforzado el paquete con un reactor de agua ligera, más difícil de emplear que el de agua pesada de Arak en el proceso que concluye en la bomba atómica. "El rechazo significará que buscan otra cosa", comentó el lunes Javier Solana, Alto Representante para la política Exterior y de Seguridad de la UE, en oblicua alusión a las intenciones de Irán de hacerse con el arma nuclear.

"No estamos inquietos" por las palabras de Ahmadineyad, señalaron ayer las fuentes europeas. En Rusia, país comprensivo con el punto de vista iraní y fuerte aliado comercial de Irán, el ministro de Asuntos Exteriores, Serguéi Lavrov, también optó por la frialdad: "Se están ultimando propuestas y vamos a apoyar esa estrategia si Irán reacciona de forma constructiva. Estamos convencidos de que es la única forma de resolver la situación".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 18 de mayo de 2006