Adrià y Guérard hermanan la cultura culinaria

El cocinero español recibe el Premio Diálogo de manos de su maestro francés

Ferran Adrià ha sumado a sus numerosos reconocimientos, incluido el de "mejor cocinero del mundo", un premio que, confiesa, le hace "especial ilusión", porque lo recibe junto a su maestro, el chef francés Michel Guérard. Se trata del tercer Premio Diálogo, promovido por la Asociación Diálogo y Amistad Hispano Francesa, que ha querido reconocer en los dos cocineros "su relevante papel en las relaciones entre Francia y España y en la demostración de que estas dos naciones están hermanadas por la cultura culinaria".

"Su aportación al arte de la cocina simboliza perfectamente lo beneficioso que resulta ser para todos el intercambio y la amistad entre un creador francés y un creador español", ha destacado el jurado en el que figuraban el académico Gregorio Marañón, la ex ministra de Cultura Carmen Alborch, el pintor Eduardo Arroyo y el historiador Joseph Pérez.

Y de colaboración amistosa, nada de rivalidad, hablaron ayer el famoso aprendiz y su ilustre maestro. "Hay ante todo respeto", dijeron al alimón, contentos de compartir el olimpo gastronómico. Michel Guérard (1933) sentó en los años setenta con sus libros La cocina de la esbeltez y La cocina suculenta las bases de unas prácticas culinarias de gran impacto, en las que el sabor no reñía con la dieta. Poseedor de tres estrellas Michelin, Guérard desarrolla sus ideas gastronómicas junto a su esposa Christine en Les Prés d'Eugenie, un restaurante y balneario en un idílico paraje de Las Landas.

"La cuisine gourmande es mi libro de cabecera, tiene 30 años y es absolutamente vanguardista. Debería ser obligatorio en las escuelas de cocina", comentó ayer vehemente Ferran Adrià, para satisfacción de su referente francés: "La primera vez que visité El Bulli dejé la dedicatoria: 'A Ferran, mi ídolo", dijo el veterano Guérard. Ambos cocineros dejaron clara su dedicación a "la cocina de las emociones y a la cocina de la salud" y manejaron conceptos como disfrute, seducción del público por el gusto, calidad de las materias primas, creatividad sin chocar con la naturalidad... "El restaurante es un teatro donde se debe convencer a un espectador curioso y exigente, pero el cocinero debe unir materia y memoria, huir del caos y perseguir la excelencia de la simplicidad", afirmó Guérard, para quien la llamada nueva cocina (nouvelle cuisine) empezó "en la Revolución Francesa, cuando los cocineros de los castillos y palacios salieron a la calle y abrieron restaurantes". Por su parte, Adrià destacó el "papel crucial" de los medios de comunicación "en la difusión de la alta cocina española y sus autores entre todo el público".

Durante su jornada madrileña, Guérard y Adrià fueron arropados por el embajador de Francia en España, Claude Blanchemaison; el director general de Diálogo, Bernard Soulier, y Rafael Ansón, presidente de honor de la Academia Internacional de Gastronomía. La jornada acabó, obviamente, en torno a una mesa.-

Ferran Adrià y Michel Guérard, tras recibir el Premio Diálogo.
Ferran Adrià y Michel Guérard, tras recibir el Premio Diálogo.MANUEL ESCALERA

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