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El pueblo de Salteras dedica una biblioteca al filósofo Emilio Lledó

El nuevo centro tiene 500 metros cuadrados, seis ordenadores y un fondo con 6.900 libros

El municipio sevillano de Salteras cuenta con una nueva biblioteca que lleva el nombre del filósofo sevillano Emilio Lledó Íñigo, quien vivió en este pueblo durante su infancia y conserva allí familiares y amigos. El centro tiene 500 metros cuadrados, un fondo bibliográfico con 6.900 ejemplares, DVD y vídeos. El coste del edificio, financiado entre la Junta de Andalucía, la Diputación Provincial y el Ayuntamiento, ha sido de 450.000 euros.

Salteras, un pueblo de 5.300 habitantes, tiene entre sus nacimientos el de una eminencia nacional. Emilio Lledó Iñigo, catedrático, filósofo, miembro de la Real Academia Española de la Lengua y autor de obras como El silencio de la escritura (Premio Nacional de Ensayo en 1992), nació en Sevilla en 1927 y, aunque apenas pasó los primeros seis años de su niñez en el municipio sevillano, siempre tuvo en Salteras un lugar al que volver y encontrar familiares y amigos. El pueblo, debido al desarrollo de la provincia y a la inversión urbanística, es ahora algo distinto a como lo pudo ver en su infancia el filósofo.

Un reflejo de esa evolución lo constituye la nueva biblioteca de 500 metros cuadrados que se inauguró el pasado 21 de abril con el nombre completo de Lledó. "Emilio insistió en que pusiéramos sus dos apellidos, porque ambos provienen de familias del pueblo, así que encargamos más tipos en bronce para añadir 'Íñigo' al rótulo que hay en el frontón de la biblioteca", explica Antonio Valverde, alcalde de Salteras -PSOE-, quien también asegura que la elección del nombre viene dada por dos razones: "Porque a pesar de nacer en Sevilla lo consideramos un saltereño, puesto que de aquí es su familia, y porque, además, es un Académico de la Lengua al que le encantan las bibliotecas, no en vano es el académico bibliotecario".

"Cada verano iba a Salteras a quitarme el hambre de Madrid", explica el propio Lledó, para quien los libros son "joyas en las que se encuentra la memoria de otros". "Lo que más me llama la atención de él es su sencillez. A pesar de ser un referente internacional, tiene una capacidad para dialogar que cautiva", señala el alcalde sobre el filósofo.

Así lo demostró el día en que se inauguró la biblioteca ante un grupo de 150 chicos de 12 a 16 años. "Les habló de tres momentos de su vida: de cuando era niño aquí en Salteras, de la Guerra Civil y de su vida fuera de España. Y les explicó que lo que para ellos al ver una película de tiros es normal, para alguien como él, que ha vivido una guerra, contemplar algo así resulta muy duro", recuerda el edil. Lledó aún se acuerda de "aquel olor a pólvora y a sangre".

Anteriormente, la localidad contaba con una pequeña estancia de 80 metros cuadrados en la Casa de la Cultura donde apenas cabían los libros. La nueva biblioteca, que ha costado 450.000 euros y ha sido cofinanciada por la Junta de Andalucía, la Diputación y el Ayuntamiento, tiene dos plantas en las que están repartidas la sala de lectura, el área infantil, la zona de ordenadores, las salas de reuniones y audiovisuales, entre otras dependencias, como el archivo histórico que se abrirá el próximo año.

El centro tiene ahora 6.900 ejemplares, aunque aún deberá completarse con los fondos que se esperan para 2007 con la ayuda fundacional de 30.000 euros que aportará el Gobierno andaluz. Por el momento, los saltereños cuentan con una oferta que destaca por las novedades literarias, los vídeos y los DVD. "Mi deber es hacer lo posible para enviar libros al centro", afirma Lledó, quien dice sentirse "emocionado y orgulloso" por el homenaje, sobre todo, por lo que significaría para sus padres.

La biblioteca está situada en una plaza en la que se celebran actos como la feria del libro que tiene lugar esta semana. Allí se encuentran también los centros multiusos y de mayores, la guardería y la futura casa de la juventud, coformando un espacio "para el encuentro y la cultura", afirma el alcalde.

El Consistorio pretende así generar interés por la lectura y por el conocimiento. En Salteras hay unos 2.000 jóvenes menores de 18 años, clientes potenciales del nuevo centro. Desde su apertura, la biblioteca Emilio Lledó Iñigo ha sumado 125 nuevos socios a los 855 que tenía el antiguo local.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 7 de mayo de 2006