Costes de la energía
Ahora que se cierra la central nuclear de Zorita y se cumplen años del accidente de Chernóbil, se habla y se escribe mucho sobre el coste humano y ambiental de las centrales nucleares, sus residuos y sus posibles accidentes.
Y, sin embargo, nadie habla del coste en vidas del petróleo, que las tiene. ¿Cuántas guerras y cuántos muertos, desplazados, etcétera, hay actualmente por causa del petróleo? No hace falta ningún fallo, ningún accidente para que ocurran: son un goteo continuo de muerte e injusticia.
¿Y el coste ambiental que pagan las zonas productoras, las zonas afectadas por vertidos? ¿Cuánto tiempo permanecerán los efectos? Pero, claro, todo esto sucede en otros continentes, y sólo nos afecta un poco a la conciencia cuando es noticia. En cambio, las centrales nucleares las tenemos ahí, en la puerta de casa, y eso ya es otra cosa.
En definitiva, parafraseando un viejo programa infantil, los peligros del crudo están lejos y los de la energía nuclear están cerca, y es por eso por lo que nos preocupan tanto y les tenemos tanto miedo.


























































