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Medio centenar de niños intoxicados por gas en una pista de hielo de Elche

Un grupo de 51 niños del colegio público Príncipe de España de Rojales resultó ayer afectado por la inhalación de gases (monóxido de carbono) en una pista de hielo en Elche. Los escolares, de ocho y nueve años, sufrieron náuseas, vómitos y dolores de cabeza. La mayoría de ellos fueron atendidos en el lugar de los hechos y sólo seis precisaron hospitalización en calidad observación.

El ingeniero de la instalación, Joaquín Cuartero, apuntó a la máquina que limpia y pule previamente la pista de hielo como origen de la emanación del monóxido de carbono que inhalaron los pequeños. No obstante, los técnicos municipales, a la espera de nuevos análisis, no habían precisado al cierre de esta edición el origen de la intoxicación.

"Al poco de empezar a patinar vi como algunos niños empezaban a marearse y caerse", comentó uno de los profesores, Eduardo Castillo. Al principio no le dio mucha importancia pero intentó entrar en el aseo y no pudo; algo se apoyaba en la puerta y le impedía abrirla: "Era uno de los niños que estaba desmayado", relató.

De los 51 niños, diez resultaron más afectados. Los pequeños, según relataban los profesores, comenzaron a marearse y desmayarse en la pista de hielo poco después de la una de la tarde. Algunos sufrieron fuertes vómitos. Cuando llegaron los servicios de emergencias se decidió trasladar a todo el grupo a un pabellón deportivo municipal, situado cerca de la pista de hielo. Allí se montó un hospital de campaña y se dividió a los niños en tres grupos. Tras la revisión, los facultativos decidieron hospitalizar a seis escolares.

Los técnicos municipales y de la policía científica tomaron muestras del aire y medidas de gases y en principio, anoche todavía no se había podido determinar la causa de la intoxicación. Se revisó el sistema de refrigeración de la pista de hielo y, según el jefe de la Policía Local de Elche, Manuel Calvache, "no se detectó ninguna anomalía".

Los niños que no precisaron hospitalización salieron del pabellón por su propio pie y hacia las cuatro y media de la tarde se marcharon a Rojales. El director del colegio y el alcalde de Rojales, Antonio Pérez, se desplazaron a Elche donde supervisaron el regreso de los escolares y acompañaron al hospital a los padres.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 28 de abril de 2006