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Accidente laboral en el suburbano

Dos obreros mueren al chocar un vagón sin control con otra máquina en el metro

El vehículo rodó 2.000 metros cuesta abajo entre las estaciones de Argüelles y Puerta del Ángel

Un vagón dedicado al transporte de material, que rodó sin control unos dos kilómetros por los túneles de la línea 6 del metro, arrolló en la madrugada de ayer una dresina (plataforma para arreglar averías en el suburbano) que estaba parada a la entrada de la estación de Puerta del Ángel. En ese momento, estaban subidos a ella cuatro operarios, que recibieron un fortísimo impacto. La virulencia del choque hizo que la plataforma fuera desplazada más de 200 metros y descarrilara. Dos de los operarios, uno de 47 años y otro de 51, murieron en el acto. Otro resultó herido grave y el cuarto, ileso.

El accidente ocurrió pasadas las tres de la madrugada. A esa hora, el conductor del vagón de transporte de mercancías paró en la estación de Argüelles y se bajó para llamar por teléfono al inspector de guardia. Por causas aún no esclarecidas, el vagón se puso en marcha y comenzó a rodar hacia la estación de Lucero. La fuerte pendiente de esta zona (el 3,5%, según algunas fuentes) hizo que el vagón tomara gran velocidad. A eso se unieron las 12 toneladas que pesa el vagón, también llamado tractor, y la carga de vigas que llevaba.

Mientras, cuatro empleados del servicio de noche, destinados al mantenimiento de la línea aérea (la catenaria), estaban a punto de comenzar el cambio de los cables de cobre. "El pantógrafo de los trenes va desgastando estas piezas, y estos equipos nocturnos se dedican a comprobar su estado y hacer partes para cambiarlos cuando están muy deteriorados", señalaron fuentes de Comisiones Obreras.

Cuatro trabajadores estaban sobre la dresina, estacionada en la entrada de la estación de Puerta del Ángel, también sobre las vías que conducen a la de Lucero. La dresina consta de una cabina desde la que se dirige, de una plataforma elevadora que llega hasta los 4,5 metros y de un pequeño espacio para transportar herramientas y material. Un operario estaba en la cabina, otros dos en la plataforma, sin desplegar, y el cuarto acercaba material a los dos anteriores.

El vagón que venía de Puerta del Ángel se abalanzó contra ellos a una velocidad de unos 60 kilómetros por hora. Los frenos de la dresina, que estaba inmovilizada, no lograron disminuir el impacto. La plataforma salió despedida a unos 200 metros del lugar en el que estaba estacionada y descarriló. Los dos operarios que estaban subidos en la zona elevada murieron en el acto: Juan José Cañedo Guijarro, de 47 años, y Miguel Ángel Muñoz Manchado, de 51 años. Las fuertes lesiones producidas por el golpe hicieron inútil toda maniobra de reanimación por parte de los facultativos del Samur-Protección Civil que se desplazaron al lugar de los hechos, según un portavoz de Emergencias Madrid.

El operario que estaba dando material a los fallecidos, Gerardo del Val Castro Palomino, de 43 años, residente en Carabanchel, también salió despedido. Sufre lesiones en el cuero cabelludo y traumatismos torácico y en la parte frontal de las piernas. Fue trasladado con pronóstico grave al servicio de urgencias del hospital Clínico, donde ayer se recuperaba de las lesiones. Salvo complicaciones, no se teme por su vida. El cuarto trabajador, Rafael García Fernández, de 47 años, residente en Móstoles, resultó ileso, aunque fue atendido por los psicólogos del Samur de una crisis nerviosa.

Al lugar acudieron 12 bomberos del Ayuntamiento de Madrid, que no llegaron a actuar. Los agentes de la comisaría del Cuerpo Nacional de Policía del distrito de Latina se hicieron cargo de las investigaciones, ayudados por los técnicos de Metro de Madrid.

El conductor del vagón de carga de material, José Ignacio D. G., llevaba cuatro meses en ese puesto. Fue ingresado en un centro psiquiátrico durante toda la mañana a consecuencia de la crisis de nervios que sufrió al conocer el alcance del suceso. Recibió el alta a mediodía, según fuentes del caso.

Los dos cadáveres fueron trasladados al Instituto Anatómico Forense, en la Ciudad Universitaria, donde se les practicó la autopsia. Cañedo será enterrado hoy en el cementerio de la Almudena, mientras que su compañero Muñoz será incinerado en Móstoles.

La línea 6 del metro estuvo cortada 13 horas entre las estaciones de Moncloa y Lucero. El servicio fue restablecido a las 19.30.

Esperanza Aguirre anuncia una investigación

La presidenta regional, Esperanza Aguirre, visitó ayer por la mañana a los familiares de las dos víctimas mortales en el Instituto Anatómico Forense, donde les mostró su pésame por lo ocurrido. Aguirre anunció que el Gobierno regional madrileño abrirá una investigación para esclarecer lo ocurrido.

La titular del Ejecutivo autonómico señaló durante la inauguración de un nuevo tramo de la carretera M-506 que, en el momento en que se sepan las causas del accidente, "se pondrán todo tipo de paliativos para evitar que estos hechos puedan producirse".

La consejera de Transportes e Infraestructuras, María Dolores de Cospedal, fue a primera hora de ayer a la estación de Puerta del Ángel para conocer en detalle las circunstancias del accidente. Después acudió al Instituto Anatómico Forense para estar con las familias de los fallecidos.

El secretario general del Partido Socialista de Madrid (PSM), Rafael Simancas, reclamó más recursos e inspectores de trabajo para que pueda cumplirse la ley de riesgos laborales. "Es evidente que las estrategias del Gobierno de Esperanza Aguirre en materia de seguridad laboral están fracasando. Debe rectificar cuanto antes", añadió Simancas. "Los recursos de la Administración, de las empresas y de los trabajadores para hacer cumplir el marco normativo son claramente insuficientes", concluyó.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 11 de abril de 2006

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