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Reportaje:Accidente laboral en el suburbano

Más de 25 años en el metro

Los dos fallecidos en el accidente de Puerta del Ángel eran trabajadores experimentados, con una larga carrera en el suburbano

"Era gente muy experimentada, que llevaba mucho tiempo haciendo lo mismo. Desde luego, su muerte ha sido una pérdida enorme". Con un nudo en la garganta, los compañeros y amigos de los dos fallecidos en el accidente de la estación de Puerta del Ángel, Juan José Cañedo Guijarro, de 47 años, y Miguel Ángel Muñoz Manchado, de 51, casi no podían hablar. Pero todos sacaron fuerzas para resaltar que se trataba de grandes profesionales, con más de 25 años de servicio en la empresa.

Y explicaron que Juan José Cañedo hizo el servicio militar en la sección de ferrocarril, cuando tenía 18 años. Ese destino le sirvió para adquirir experiencia y poder ingresar más tarde como empleado en el metro. Desde el principio había trabajado en la reparación de la vía aérea del suburbano, más conocida como catenaria.

Uno de los fallecidos tenía tres hermanos que trabajaron en la empresa metropolitana

Cañedo estaba casado, tenía dos hijas gemelas de 15 años, y residía en el barrio de Canillas, en el distrito de Hortaleza. Se da la paradoja de que sus tres hermanos mayores también han estado empleados en el metro de la capital. Dos ya estaban jubilados y el tercero estaba destinado en el servicio de noche. Juan José era conocido como el bambino, al ser el más pequeño de esta saga dedicada a la compañía metropolitana.

"Es una vergüenza que se gasten tanto dinero en nuevo material móvil y en ese invento de un tren auscultador [una novedad presentada la semana pasada para arreglar los fallos en los túneles y estaciones del metro] y los trabajadores se jueguen la vida con trenes de hace varias décadas", se quejaban los compañeros de los fallecidos.

Se referían a que el vagón plataforma es de los llamados de la serie 1.000, los utilizados en la década de los años veinte y treinta del siglo pasado. "Son tan viejos que no llevan tornillos, van con remaches. Lo que te llama mucho la atención es que no pasen más cosas con lo mal que estamos de material", añadieron otros conocidos.

"Encima tienen el valor de anunciar por los altavoces que el servicio está interrumpido entre Moncloa y Lucero por causa de una avería. Desde luego, a la dirección [de Metro de Madrid] le falta mucha sensibilidad", señalaron fuentes sindicales sobre la información que durante la mañana estuvo facilitando la dirección del suburbano a los usuarios acerca del cierre de la línea 6.

Cañedo se presentó a las elecciones para el comité de empresa de Metro por el sindicato Solidaridad Obrera, del que formaba parte desde que se fundó en 1983, según precisaron algunos compañeros. No llegó a salir elegido, pero sí fue delegado sindical por esta formación.

Muy apreciado por sus compañeros era también el otro fallecido, Miguel Ángel Muñoz, un vecino de Móstoles que estaba casado y tenía tres hijos, mayores de edad. "Era uno de los más queridos de la sección. Siempre que le pedías un cambio de turno te decía que sí y no ponía ningún problema", explicó Luis Reyes, un compañero de la víctima. Éste añadió que Muñoz cambió su turno del fin de semana pasado porque uno de los oficiales quiso librar esos días.

Los vecinos de Muñoz, que vivía en la mostoleña avenida de Portugal, resaltaron el "carácter amable y simpático" del fallecido. Estaba casado y tenía dos hijas y un hijo. Según destacaron, la familia entera estaba contenta porque el varón había ingresado recientemente en la Policía Local de Móstoles. Una de las hijas trabaja en un almacén farmacéutico en el polígono industrial de Los Rosales y la otra es cajera de un supermercado. "Era frecuente verle salir a la terraza a fumar, porque no le dejaban hacerlo en casa. Todavía no me creo que haya sido víctima de un accidente tan desgraciado. Era muy cariñoso y se paraba a hablar con todo el mundo", afirmó un vecino.

El dolor se apreciaba en los rostros de los familiares y amigos que aguardaban en el Instituto Anatómico Forense. Las lágrimas temblaban en los ojos de muchos de los presentes. Hasta el punto de que una hija de Cañedo, menor de edad, sufrió una crisis y tuvo que salir fuera del recinto.

La viuda de Muñoz, Arabela Yagüe, rodeada de familiares y amigos, declinó hacer declaraciones sobre lo ocurrido. "Que hablen los de Metro, que, en definitiva, son los únicos responsables de lo que le ha pasado a mi esposo", manifestó, visiblemente enfadada.

Los sindicatos del Metro han convocado dos paros de cinco minutos hoy en señal de duelo por el fallecimiento de sus compañeros. El primero lo harán a las doce del mediodía de hoy y el segundo está convocado a las seis de la tarde. En ese tiempo, los trenes estarán parados en las estaciones, según explicaron fuentes sindicales.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 11 de abril de 2006