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Entrevista:ARMÍN M. SCHELEGEL | Responsable del centro | Supuestos malos tratos a menores

"El único castigo que admito es encerrar a un niño en un váter"

Sant Llorenç de la Muga

Armin Markus Schlegel, el responsable del reformatorio ilegal de Sant Llorenç de la Muga (Girona), asegura que los menores suizos que vivían en su casa no recibían malos tratos y que estaban en contacto permanente con sus padres. Ayer, este ciudadano helvético de 44 años, lucía gafas de sol y peluca para ocultar su identidad ante los medios de comunicación apostados frente a la valla que rodea la masía, aislada en la montaña. El hombre, al igual que otras dos personas detenidas el pasado viernes (una mujer italiana y un varón francés) permanece en libertad con cargos tras declarar ante el juez.

Pregunta. ¿Ejercían ustedes violencia contra los menores?

Respuesta. Jamás he pegado a un niño. Aquí no había escasez de nada. El único castigo que admito es encerrar a uno de los niños un par de horas en un váter. Nada más que eso. Muchos de los niños están dispuestos a volver. Sus padres me respaldan.

P. ¿Cómo explica que hayan encontrado hematomas y erosiones en un menor?

R. Había sido golpeado por otros niños y usó las lesiones para escapar y perjudicarnos. Su único objetivo era salir y se inventó un montón de mentiras. No le gustaba estar bajo un reglamento. Fue ese niño el que metió fuego en el pajar (en sentido metafórico), animando a los demás a escaparse.

P. La policía asegura que los encerraban en jaulas de cerdos y los pegaban.

R. Eso es mentira. Todo esto me parece increíble. No tengo miedo de nada. En el juicio se aclarará todo.

P. ¿Qué hacían los menores en la masía?

R. Vivían en contacto con la naturaleza. Cuidaban el huerto, los animales y aprendían, con el permiso de los padres, a usar una motosierra. Muchos fines de semana los niños salían libres. Iban al bar del pueblo. Los padres llamaban cada semana y podían visitarlos.

P. Las autoridades catalanas aseguran que ustedes no tienen licencia ni permiso para tratar menores, ni aquí ni en Suiza.

R. No somos un centro de menores. Somos una familia de acogida autorizada por las instituciones judiciales de Suiza. Eran los padres quienes nos confiaban a sus hijos.

P. ¿Se trataba de menores que eran rebeldes o problemáticos?

R. Depende de lo que usted entienda por problemáticos. Este es un tema en el que preferiría no entrar.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 5 de abril de 2006