Un programa político inspirado en la Tora

Doron, de 28 años, es el jefe de seguridad del pulcro asentamiento de Shilo, a medio camino entre Ramala y Nablus y poblado por 2.000 personas que profesan la fe judía más inquebrantable. Explica su concepción sobre la familia y la tierra que "el de arriba" -los judíos no pronuncian el nombre de Dios- otorgó a los suyos.

"Tengo dos hijos, una hija y una esposa, por supuesto", afirma extrañado de que el extranjero le pregunte si tiene prole. Doron aseguraba hace escasas semanas que no pensaba votar. "Si lo hago, pondré un pedazo de papel higiénico en el sobre", dijo. No concibe cómo Ariel Sharon fue capaz de entregar a los palestinos de Gaza. "Todo cambió con Gush Katif. Fue un mensaje enviado por el de arriba para que nos diéramos cuenta", señala Doron indignado en alusión a la evacuación de la franja.

"Los árabes tienen muchos países en los que vivir. Nosotros sólo tenemos un poquito de tierra. Está escrito en la Tora. Aquí llegamos hace 3.400 años y Shilo fue la primera capital del rey David antes de que la trasladara a Jerusalén", enfatiza para que no quede duda del origen de sus derechos. "Ya no podemos confiar en ningún partido", concluye.

Tamar Asraf, nacida en Tel Aviv, reside desde hace ocho años en la colonia de Eli, a escasos kilómetros de Shilo, en lo alto de una colina con varios poblados palestinos que se observan a simple vista desde el salón de su casa. Madre de cuatro hijos a sus 33 años, es una religiosa sobrevenida. No se enfrentaría a los soldados israelíes, pero no alcanza a comprender por qué hay que devolver la tierra ocupada en 1967. "Judea y Samaria [Cisjordania] deberían ser regidas por el Gobierno israelí. Las tierras que se han conquistado en una guerra no se devuelven. Ningún país lo hace", afirma.

Convencida de la superioridad moral de los judíos -"el islam es una religión sangrienta"-, Tamar discrepa de Doron: "No podemos desconectarnos de la situación política. Votaré por la coalición de Unión Nacional y el Partido Nacional Religioso", afirma.

Los partidos que votará Tamar Asraf abogan por la expulsión de los árabes al este del Jordán. Cree que la izquierda es demasiado comprensiva con los palestinos. Y trata de desmontar sus argumentos. "Dicen que vivimos en tierras arrebatadas a los árabes. Pero todo Israel lo fue. ¿Por qué hacer una diferencia con Judea y Samaria?".

* Este artículo apareció en la edición impresa del martes, 21 de marzo de 2006.

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