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La reordenación del sector energético

El comisario McCreevy rechaza las 'líneas Maginot' proteccionistas

El comisario de Mercado Interior de la Unión Europea (UE), Charlie McCreevy, advirtió ayer a los 25 miembros del levantamiento de barreras proteccionistas entre ellos. "Como respuesta a la globalización, no nos engañemos lanzando inútiles líneas Maginot políticas", declaró en un discurso que pronunció en la Federación Francesa de Banca, en alusión a las inefectivas defensas erigidas por Francia frente a Alemania e Italia tras la I Guerra Mundial.

En la II Guerra Mundial, el Ejército alemán las bordeó y obligó a Francia a rendirse. "No harán sino bloquear las ventajas del crecimiento económico y el bienestar social", añadió McCreevy.

Los gobiernos de Francia, España y Polonia han tomado medidas para rechazar la compra de empresas nacionales por parte de compañías extranjeras. McCreevy señaló que el departamento que dirige ha pedido información al Gobierno galo sobre su papel en la fusión entre la eléctrica Suez y Gaz de France como defensa a las aspiraciones de la italiana Enel de hacerse con Suez.

Procedimiento a España

La UE también ha pedido explicaciones al Gobierno español sobre la reforma eléctrica decidida para frenar la oferta pública de adquisición de acciones (OPA) de la alemana E.ON sobre Endesa, competidora de la presentada anteriormente por Gas Natural.

McCreevy confirmó que la Comisión prevé abrir un procedimiento de infracción a España por el refuerzo de competencias de la Comisión Nacional de la Energía (CNE) por considerar que persiguen obstaculizar el intento de la alemana E.ON de hacerse con Endesa.

El Ejecutivo polaco, por su parte, ha tratado de impedir la compra del banco BPH por parte del italiano Unicredito.

McCreevy aseguró que las empresas no tienen "nada que temer" en un mercado interno verdaderamente abierto. "Lo único que deberían temer es un Gobierno que trata de proteger los mercados internos de la competencia", señaló. Esto, añadió, "las hará menos competitivas y les creará problemas cuando busquen la expansión de sus actividades mediante la compra de empresas extranjeras o quieran establecerse en otros países".

McCreevy aseguró que los inversores tienden a castigar las acciones de las empresas sobreprotegidas, o bien desplazan los fondos colocados en ellas hacia otras. "¿Es esto deseable? Cuando los principales retos son la debilidad del crecimiento y el desempleo, ¿es esto beneficioso? No y no", aseveró.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 22 de marzo de 2006