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El Gobierno regional apuesta por una técnica que vitrifica los residuos a temperaturas de 10.000 grados

Soledad Alcaide

La Consejería de Medio Ambiente apuesta por la tecnología del plasma para destruir los materiales desechados, según se deduce del proyecto de Plan Autonómico de Gestión de Residuos Urbanos

2006-2016. Esta técnica consiste en vitrificar los residuos y, por otro lado, en generar un gas de síntesis con el que se obtiene electricidad, afirma el documento,

Para ello, se hace pasar una corriente continua entre dos electrodos. El aire que existe entre ellos se calienta hasta alcanzar temperaturas muy elevadas, de forma que si se hace pasar una corriente de un gas inerte (normalmente argón) a través de dicho arco, se crea una antorcha de plasma, con temperaturas superiores a los 10.000 grados centígrados. El resultado es que la ceniza vitrificada que se obtiene ya no es contaminante.

El plan reconoce, entre sus inconvenientes, que hace muy poco que esta tecnología se aplica en residuos urbanos. También que, "al ser una tecnología puntera, todavía no se dispone de datos de costes suficientemente representativos".

"Es como matar moscas a cañonazos", asegura Leticia Balsega, coordinadora del área de residuos de Ecologistas en Acción. "El plasma requiere más energía de la que potencialmente se puede recuperar, por lo que su uso en la eliminación de residuos urbanos es desproporcionado", agrega. "Está justificado sólo para cosas muy puntuales, porque hay otros sistemas mucho más baratos, como reutilizar, retornar, triturar, compostar o reciclar".

Balsega compara este sistema con la incineración. "Para que las plantas sean rentables tienes que alimentarlas con más basura y evitar que se quede vacía", explica.

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Según el diputado de IU Francisco Romero, la Comunidad de Madrid está haciendo de promotora de esta técnica entre los ayuntamientos. "Ha llevado a un alcalde de cada partido a Estados Unidos y Canadá para hacer promoción de esta tecnología y de las empresas privadas que se dedican al plasma", critica.

Romero afirma que "falta mucha información e informes serios que acrediten su funcionamiento", porque de momento se revela como una tecnología que requiere de una alta inversión y con costes de explotación muy altos. A lo que agrega: "También faltan experiencias en el tratamiento de residuos urbanos que nos permitan saber que es una solución adecuada".

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Sobre la firma

Soledad Alcaide
Defensora del Lector. Antes fue jefa de sección de Reportajes y Madrid (2021-2022), de Redes Sociales y Newsletters (2018-2021) y subdirectora de la Escuela de Periodismo UAM-EL PAÍS (2014-2018). Es licenciada en Derecho por la UAM y tiene un máster de Periodismo UAM-EL PAÍS y otro de Transformación Digital de ISDI Digital Talent. 

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