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Seis policías declaran que tuvieron controladas las mochilas del 11-M

Los sindicatos policiales defienden la honradez de los agentes

Un total de seis policías -un oficial y cinco agentes- declararon ayer ante el juez de la Audiencia Nacional Juan del Olmo que todos los efectos encontrados en el tren en el que hicieron explosión dos bombas el 11 de marzo de 2004 en la estación de El Pozo estuvieron en todo momento controlados y vigilados por efectivos policiales. Según fuentes de la Audiencia, con estas declaraciones queda cerrada y certificada la cadena de custodia de la mochila bomba que no estalló en dicha estación y que fue desactivada.

Los seis policías afirmaron que participaron en la recogida de los efectos personales en la estación de cercanías de El Pozo. Todos aseguraron que las bolsas y mochilas ya estaban introducidas en bolsones de basura, que habían estado permanentemente vigiladas, y que la policía tuvo acordonada la zona donde estaban. Los bolsones estaban cerrados y ninguno de los declarantes apreció en ningún momento de aquel día que hubiera habido roturas ni agujeros ni que ninguno de los bolsones hubiera sido abierto durante su custodia.

Los seis agentes destacaron que los bolsones de basura fueron introducidos en dos furgonetas y llevados en un principio a la comisaría de Puente de Vallecas, pero que, por órdenes de sus superiores, fueron conducidos desde allí al Ifema, cuyos pabellones sirvieron de tanatorio tras los atentados. Una vez allí, fueron descargados y almacenados en una zona aislada de la parte derecha del pabellón 6, acordonada con cinta de la Policía Científica. Los bolsones estuvieron custodiados siempre por agentes de la Unidad de Intervención de la Policía (antidisturbios).

Los agentes precisaron ante Del Olmo que en ningún momento se incorporaron objetos o bolsas recogidos en otras estaciones y constataron que tampoco en el Ifema hubo roturas de los bolsones. Posteriormente, volvieron a cargar los enseres en las furgonetas y los trasladaron a la comisaría de Puente de Vallecas. Allí se habilitó una habitación con llave donde se depositaron. Los seis policías destacaron que allí no podía acceder personal ajeno a la comisaría.

Durante la instrucción del sumario han declarado ya los policías que recogieron las bolsas y las mochilas desperdigadas en el tren que hizo explosión en la estación de El Pozo, y entre las que se encontraba la bolsa de deportes que contenía la bomba que fue desactivada por los artificieros y que permitió seguir la pista de los teléfonos móviles hasta el comando de islamistas que se suicidó en el piso de la calle Carmen Martín Gaite, de Leganés, el 3 de abril de 2004. También declararon ya los agentes que inventariaron las bolsas y mochilas encontradas y los que encontraron la bomba en la bolsa de deportes, así como los artificieros.

Quedan otros dos agentes por declarar, pero el juez ya ha considerado suficientemente certificada la cadena de custodia de los efectos personales hallados en los trenes. Del Olmo también considera desmontada la teoría conspirativa de que alguien pudo colocar la bomba para implicar a los islamistas.

Por otro lato, todos los sindicatos policiales hicieron público un comunicado en el que defienden la "profesionalidad, imparcialidad y neutralidad política de la inmensa mayoría de los funcionarios del cuerpo". Las centrales lamentan que en el debate político se dude de su "honestidad" y critican que algunos de sus compañeros se presten "a difundir e incluso a inventar noticias, rumores y suposiciones" por "su ambición o ausencia de escrúpulos", que "contribuyen a crear una confusión", que es "aprovechada por otros para descalificar a quien sólo expone hechos".

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 16 de marzo de 2006