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Reportaje:

Suspenso a los candidatos mexicanos

A cuatro meses de las elecciones presidenciales, un comité de expertos descalifica las propuestas de los tres aspirantes

Los tres principales candidatos a la presidencia de México suspenden de manera clamorosa en la primera evaluación de sus propuestas electorales, llevada a cabo por un amplio equipo de especialistas a cuatro meses de los comicios del 2 de julio. Felipe Calderón, del oficialista Partido de Acción Nacional (PAN), y Roberto Madrazo, del Partido Revolucionario Institucional (PRI, que gobernó México durante siete décadas, entre 1929 y 2000), obtienen una calificación "mala", como promedio de las notas obtenidas en cinco apartados. Peor parado queda el favorito en las encuestas, Andrés Manuel López Obrador, del izquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD), cuyas iniciativas son evaluadas por los expertos como "muy malas".

El peor parado es el izquierdista López Obrador, favorito en las encuestas

"Nos enfrentamos a candidatos con propuestas impermeables al interés público", dijo la doctora Irma Méndez, de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso), en la presentación del informe Evalúa y decide, auspiciado por el Centro de Estudios Espinosa Yglesias, creado en 2005 en memoria del empresario y filántropo Manuel Espinosa Yglesias. José Sarukhán Kermez, antiguo rector de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), presidió el acto.

Propuestas débiles, lenguaje retórico y gran despliegue de mercadotecnia son las características principales de la campaña de los tres grandes, que comenzó el pasado mes de enero. Según concluye la evaluación de más de 40 expertos, académicos y consultores privados, los candidatos apuestan más al carisma que al programa.

En una escala de 0 (muy mal) a 4 (muy bien), los tres candidatos con posibilidades de ganar las elecciones no pasan de regular en sus calificaciones en cinco áreas: Estado de derecho, política, relaciones internacionales, economía y política social.

En el campo de la justicia, los evaluadores reprochan a los candidatos la falta de una posición clara sobre el papel y las posibilidades reales de la policía en el combate contra el delito, una de las cuestiones que más preocupan a los mexicanos, sometidos a unos elevados índices de criminalidad. "Las respuestas son preocupantes. Nadie habla de rendición de cuentas, formas de gestión exitosas o de experiencias internacionales", advierte el estudio. "Específicamente, ningún candidato explica la transición de una policía reactiva (particularmente la judicial, que sólo actúa ante denuncias) hacia una policía proactiva".

En el área política, los evaluadores subrayan que los candidatos no han explicado qué proponen en materia de gobernabilidad, ni qué piensan hacer con la enorme maquinaria del Estado, ni cuál es su estrategia para combatir la corrupción y la impunidad. Hay confusión en los conceptos de transparencia, rendición de cuentas y representación. Calderón se centra en su propuesta de reelección de los legisladores, Madrazo en mejorar ligeramente las instituciones y López Obrador en realizar modificaciones de fondo apoyado en la ciudadanía. Todos destacan la importancia de lograr una mayoría en el Congreso. Calderón y López Obrador dicen estar a favor de gobernar en coalición, pero sin explicar con quién.

En política internacional, las tres plataformas electorales son consideradas muy deficientes e inadecuadas para enfrentar los retos de México. Vaguedad de planteamientos y exceso de frases simbólicas. Respecto de las relaciones con Estados Unidos, principal socio comercial del país, ningún candidato presenta una reflexión cuidadosa. Según los evaluadores, Calderón es escueto e impreciso, Madrazo plantea propuestas vagas en una relación poco viable y López Obrador empuja hacia una política de confrontación.

En política social, obtienen una nota ligeramente más alta que en otros apartados, aunque lejos del aprobado. Las propuestas para combatir la pobreza se consideran mal integradas y sin criterios innovadores. En salud, todos coinciden en el objetivo de la cobertura universal, pero sin considerar los aspectos financieros. "Se asume injustificadamente que habrá recursos suficientes para los proyectos", señala el informe.

Los investigadores contactaron a los equipos de campaña de los tres candidatos, que facilitaron información de sus programas y plataformas electorales. Los criterios de evaluación incluyeron el diseño, la viabilidad y la implantación de las propuestas.

El proyecto Evalúa y decide tiene previstas tres rondas de evaluación a lo largo de la campaña. La segunda se llevará a cabo en abril con la documentación adicional que aporten las candidaturas y abordará temas que no fueron analizados en la primera ronda. La última ronda se realizará en junio, un mes antes de las elecciones.

Ni claros ni concisos

Según Jonathan Health, jefe de estudios del banco británico HSBC, las mayores diferencias entre las propuestas económicas de los tres candidatos tienen que ver con el papel del Banco de México, la política tributaria, la financiación del gasto y la realización de reformas estructurales.

Hay pocas propuestas originales, precisó Health, "salvo la de Felipe Calderón (PAN), que plantea una tasa única en el impuesto sobre la renta a empresas y personas físicas". El priísta Roberto Madrazo se queda en los enunciados, según los evaluadores, y el perredista López Obrador propone muchas cosas para aumentar la recaudación, pero sin explicar cómo. En políticas de empleo, la ingenuidad preside el enfoque de los tres candidatos, con objetivos loables de difícil cumplimiento. "Hay que pedirles a los tres que aterricen con propuestas más concretas y claras", dijo Heath.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 9 de marzo de 2006

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