Zara apuesta por China con la apertura de una tienda en Shanghai

La multinacional se instala en la sede del antiguo consulado español

Inditex, la multinacional textil española, abrió ayer en Shanghai su tienda 2.700 con la marca Zara, con lo que confirma su desembarco en la China continental y eleva a 62 países su presencia internacional. Casi 23 meses después de abrir un comercio en Hong Kong, experiencia que le ha servido de prueba, Zara se instala en uno de los barrios más comerciales y representativos de Shanghai, el centro económico y comercial más grande de China.

La nueva tienda de Zara en Shanghai, con una población de 16 millones de habitantes y un desarrollo urbanístico espectacular, tiene una superficie de 2.000 metros cuadrados, distribuidos en dos plantas, en Nanjing West Road.

El grupo que fundó y preside Amancio Ortega, la primera fortuna de España, quiere iniciar un plan de expansión en esta zona del continente asiático. Este proyecto expansivo, que será pormenorizado por el vicepresidente del grupo textil, Pablo Isla, el próximo mes de marzo, pretende impulsar con fuerza la red de 35 tiendas ahora abiertas en Asia-Pacífico distribuidas entre Japón, Malaisia, Singapur, Tailandia, Indonesia y Filipinas. Inditex consigue todavía hoy el 82,8% de sus ventas en Europa, el 10,5% en América y el 6,7% en el resto el mundo.

La tienda abierta en Shanghai, cuyo acontecimiento atrajo la atención de la prensa local china, se presenta en este mercado sin complejos como una marca de lujo. Inditex cada año es más conocida internacionalmente ya que logra el 55% de las ventas fuera España. A la tienda de Shanghai, que ocupa el edificio que en los años veinte albergó la representación consular de España, le seguirán nueve aperturas más tanto en esta ciudad como en Pekín a lo largo de 2006.

Los precios que ofrecerá Zara en Shanghai serán los mismos que en Europa y que son un 10% más caros que los tiene en el mercado español. Con estas tarifas, la compañía gallega pretende embrujar a los clientes de Shanghai.

Las imitaciones

Los responsables de Inditex se van a codear en esta ciudad, situada en la zona más rica de China junto a a la desembocadura del Lang-ze, con las primeras marcas occidentales del lujo. Como ellas, podrá sufrir en sus etiquetas el fenómeno de las imitaciones. No obstante, el Gobierno chino ha incrementando ahora los esfuerzos contra esta lacra, pero aún sobrevive por su propia estructura social y comercial.

Los responsables de Inditex defendieron ante la prensa local china el modelo de una compañía nacida en A Coruña en 1975, que ha conseguido un alto grado de integración vertical (hace todas fases de diseño, fabricación, logística y distribución en tiendas propias) y que ha logrado unas ventas de 5.670 millones de euros en los nueves primeros meses del pasado ejercicio, con unos beneficios de 520 millones de euros. Estas cifras la sitúan como la empresa de moda textil mayor de Europa en ventas, por encima de la sueca H&M.

Con presencia en cuatro continentes, la empresa, cuya capitalización bursátil supera los 17.000 millones de euros, se enfrenta al reto del mercado chino y para ello ha elegido la ciudad más industrial y avanzada de la región del sur de Pekín, donde se concentran 120 millones de chinos en varias provincias limítrofes. Según los datos de la Oficina Económica y Comercial de España, en Shanghai viven 50 millones de chinos multimillonarios en euros.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0023, 23 de febrero de 2006.

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