Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

El fracaso de la táctica de Bernal

El intento del ex portavoz del grupo municipal socialista de Alicante de dilatar el proceso sobre su continuidad en el cargo acabó en fracaso. La mayoría de los concejales de su partido evitaron la penúltima maniobra de Bernal con la votación de ayer que colocó en la portavocía del grupo a Manuel de Barros.

Fuentes del PSPV aseguraron a este periódico que la táctica dilatoria de Blas Bernal y Ángel Franco, a la que no sería ajena el presidente de la Cámara de Comercio de Alicante, Antonio Fernández Valenzuela, pretendía ganar tiempo para organizar una cena en la que centenares de simpatizantes y militantes del PSOE alicantino respaldarían a Bernal. Una demostración de fuerza frente a la gestora y a la ejecutiva de los socialistas valencianos. Las peticiones del ex portavoz de que fuera la gestora, que preside el senador Antonio García Miralles y que ayer se encontraba en Madrid, la que decidiera sobre su futuro sólo buscaban ganar tiempo.

Paradójicamente, el principal argumento que esgrimieron en su día Bernal y Franco para respaldar el plan de Rabassa se les ha vuelto en contra. Ambos se ampararon en la autonomía del grupo municipal para justificar su apoyo a un proyecto que fue contestado desde la dirección del PSPV. Ayer, la misma autonomía del grupo municipal hizo posible el relevo en la portavocía. El presidente de la gestora, un organismo que los afectos al ex senador Ángel Franco habían ninguneado, apoyó la decisión adoptada por los ocho concejales.

Sin embargo, tanto las formas como la elección de Manuel de Barros no han acabado de gustar en la dirección del PSPV. Fuentes socialistas han señalado el disgusto de algunos dirigentes, partidarios de no provocar una salida traumática y esperar a que Bernal decidiera presentar una moción de confianza. El desacuerdo se extiende a la elección del nuevo portavoz.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 23 de febrero de 2006