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Una auditoría revela deficiencias en la nuclear de Cofrentes

Los ecologistas exigen que se pare la central, y ésta niega problemas de seguridad

La Asociación Mundial de Operadores de Centrales Nucleares (WANO en sus siglas en inglés) hizo en noviembre de 2003 una inspección del funcionamiento de la central nuclear de Cofrentes (Valencia) que reveló deficiencias en distintas áreas relacionadas con la gestión, procedimientos de control y vigilancia, prevención de riesgos laborales y formación. Se trata de una auditoría privada a la que Cofrentes se sometió voluntariamente y que concluyó con 36 requerimientos de corrección.

Tras recibir "de forma anónima" un resumen del documento fechado en marzo de 2004, Greenpeace, Ecologistas en Acción, Acción Ecologista y el parlamentario autonómico valenciano de EU-Verds Carles Arnal exigieron ayer la parada "inmediata" de la central para una revisión "profunda". A su juicio, las deficiencias detectadas por la organización internacional -de la que son miembros operadores de energía nuclear de más de 30 países- implican "graves problemas de seguridad", según aseguró el responsable de Greenpeace Carlos Bravo.

El documento manejado por los ecologistas se compone de más de una treintena de objeciones a distintas secciones de la central, de las que el diputado Carles Arnal destacó que "algunos operadores no vigilan adecuada y consistentemente algunos parámetros importantes del reactor" o que "prácticas inadecuadas" cuestionan los márgenes de seguridad "relacionados con la capacidad de los sistemas de refrigeración de emergencia". Para Arnal y los grupos ecologistas, las conclusiones de la WANO "desmienten categóricamente las habituales versiones de Cofrentes de que todo está bien en sus instalaciones". Los ecologistas mostraron también su "preocupación" por que este informe no se haya remitido al Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), al que reprocharon falta de control sobre las centrales nucleares españolas.

Inspección de 20 expertos

La central de Cofrentes, propiedad de Iberdrola, aseguró que la auditoría "no afecta a la seguridad de la central" y no se refiere en ningún caso a supuestos "incumplimientos de la normativa" relacionada con las centrales. El portavoz de Cofrentes, Jesús Cruz, afirmó que "es un informe técnico de trabajo", interno, que responde a una inspección de tres semanas a cargo de 20 expertos de otras centrales nucleares "en un ámbito de optimización y mejora" de las instalaciones. Las 36 "recomendaciones de mejora" se han cumplido en su mayoría y así lo comprobó la WANO en otoño del año pasado, aseguró Cruz.

El Consejo de Seguridad Nuclear, por su parte, reconoció que no conoce la auditoría interna, pero considera que la WANO "realiza una buena labor" en la que "confronta las prácticas" de funcionamiento de las centrales "con las mejores del mundo". El CSN recalcó que la "garantía fundamental de seguridad está en cumplir las especificaciones técnicas de funcionamiento" de las centrales, que el organismo controla mediante inspecciones. En el caso de Cofrentes, el CSN no ve motivos para un cierre.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 22 de febrero de 2006