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Los papeles que salieron del armario

Los gobiernos de la Generalitat deben registrar en el Parlamento catalán y hacer públicas todas las encuestas que realicen sobre cualquier materia y sea cual sea su finalidad. Un decreto aprobado en 1998 pretendía así acabar con la manipulación de los sondeos por parte de los Ejecutivos de Convergència i Unió (CiU). Por ello, en 2003 tuvo que dimitir el entonces secretario de Comunicación del Gobierno catalán, David Madí.

El tripartito aprobó en enero de 2005 la creación del Centro de Estudios de Opinión, inspirado en el Centro de Estudios Sociológicos del Ejecutivo central, para imponer la transparencia sobre las encuestas realizadas por encargo de los Gobiernos para tomar el pulso a la sociedad y orientar su actuación.

Hace dos semanas, 33 sondeos realizados entre 1998 y 2003 por encargo de CiU vieron la luz pública tras permanecer ocultos en el archivo central del Departamento de Presidencia. En 1997, Xavier Trias, entonces consejero de ese departamento, en una discusión con un diputado socialista en la Cámara catalana sobre la presunta ocultación de encuestas, aseguró: "Todos los estudios están a su disposición, ya que es obligatorio". Ahora han aparecido otras 142 encuestas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 22 de febrero de 2006