Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra
Reportaje:

La escuela necesitada

Un informe señala la urgencia de canjear deuda por educación a los países pobres y mejorar las ayudas para la etapa primaria

La educación primaria es la asignatura más pendiente de la tacaña ayuda oficial al desarrollo (AOD) que los países desarrollados aportan a los países pobres. España, entre 1999 y 2004 no fue una excepción, sino más bien todo lo contrario: expresivamente, sólo el 1,5 % de la AOD bilateral española en ese periodo se destinó a educación básica. El informe La AOD en educación a examen. Un análisis de la cooperación española 1999-2004, hecho público por las ONG Entreculturas y Alboan presenta un panorama que sólo puede ser corregido, concluye el estudio, con "más dinero", "más y mejor AOD" y "canjes de deuda por educación" con los países receptores.

El problema no es sólo español, sino mundial. Siguen sin estar escolarizados en el planeta unos 100 millones de niños, de los que el 55% son niñas; mientras, 73 millones de menores de 10 años tienen que trabajar. Y en 89 países las familias se lo piensan antes de mandar a los hijos (sobre todo a las hijas) al colegio, porque las tasas de matriculación les resultan prohibitivas. Aunque mundialmente se ha registrado un aumento de la matriculación por la reducción o supresión de tasas, ha habido retrocesos importantes en Arabia Saudí, Argelia, Congo, Irán, Omán, Sudán, Tailandia y Tanzania. En África o Asia meridional el 40% de la población adulta no ha salido aún del analfabetismo.

Dentro del desamparo educativo del mundo pobre el fallo principal se centra en la enseñanza primaria

Para que las cosas mejorasen, el personal docente tendría que aumentar un 20% anual en esos países para que se alcanzara en 2015 la educación básica universal, uno de los Objetivos del Milenio a que 189 países se comprometieron en 2000. Un nivel básico de educación exigiría, según estimaciones de la ONU, por lo menos cinco o seis años de enseñanza primaria de buena calidad.

Dentro del general desamparo educativo del mundo pobre, el fallo principal se centra claramente en la enseñanza primaria. Sólo el 2,6% de la AOD internacional en 2003 se destinó a ese nivel educativo. Cuantitativamente, el dinero dedicado por los países donantes a ese concepto ha ido aumentando desde 1998: en 2003 eran 4.650 millones de dólares y en 1990 ya se alcanzaban los 5.700 millones. En cualquier caso, el 60% de la AOD va actualmente a tramos educativos superiores a la enseñanza básica.

Las políticas de cooperación internacional del periodo estudiado, entre 1999 y 2004, expresa perfectamente ese abismo entre enseñanza básica y superior. En el informe de Entreculturas y Alboan, la AOD española para educación básica sólo supuso el 14% de lo destinado a cooperación educativa, y únicamente el 1,5% de la AOD bilateral.

En cambio el 32,1% se invirtió en enseñanza superior, es decir encaminada a la formación de élites. El informe indica que ese apoyo a la educación superior está compuesto "casi exclusivamente" por programas universitarios, y que su peso "parece excesivo". El estudio resalta que la cooperación española dedicó a enseñanza unversitaria el doble de fondos que a la básica, así como 40 veces más recursos que a educación infantil, cuatro veces más que a educación primaria, cinco veces más que a capacitación básica de jóvenes y adultos y 20 veces más que a la enseñanza secundaria.

En cuanto a distribución geográfica, la ayuda bilateral española en educación se destinó sobre todo a Latinoamérica (60%); a África fue el 15%. El 32% de la ayuda quedó concentrado en seis países: Marruecos, Colombia, Perú, Venezuela, Bolivia y Ecuador, es decir en países que el Índice de Desarrollo Humano de la ONU define como de nivel medio-bajo. Por el contrario, sólo el 2,16% de los fondos llegó a los países menos desarrollados.

El origen de los fondos corresponde en un 71,2% a la Administración central, en especial del Ministerio de Asuntos Exteriores (con el nuevo Gobierno socialista, el ministerio se transformó en Asuntos Exteriores y Cooperación).

El informe señala críticamente que, no obstante, el 21% de la AOD en educación se vehiculó a través de créditos reembolsables, los famosos FAD (Fondos de Ayuda al Desarrollo), instrumento muy criticado por las ONG por entender que se trata de ayuda condicionada a intereses políticos o comerciales españoles.

Las ONG son protagonistas claros en la ayuda de educación. Los Ayuntamientos canalizan la totalidad de su ayuda a través de las ONG, y las Comunidades Autónomas en un 83%. En cambio, la cooperación centralizada sólo lo hace en un 16%. La tercera parte de toda la AOD de educación pasa por las ONG. En enseñanza superior, la Universidad gestiona los programas de becas y doctorados.

¿Qué puede cambiar con las nuevas orientaciones y el Plan Director 2005-2008? Hay un compromiso gubernamental de destinar un 25% de la AOD bilateral a educación, un 8% del cual iría a enseñanza básica. Para ello, los fondos de cooperación dedicados a educación tendrán que triplicarse respecto al periodo objeto del informe.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 20 de febrero de 2006