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Los imanes piden diálogo y desautorizan las manifestaciones

Los musulmanes de Cataluña dicen que las caricaturas son una injuria

Los imanes de Cataluña hicieron ayer un llamamiento público y solemne a defender el diálogo, evitar las manifestaciones y no caer en posibles provocaciones creadas por la publicación de unas caricaturas del profeta Mahoma. "La libertad de expresión no debe servir para destruir la convivencia", asegura la proclama de los dirigentes musulmanes, difundida por el Consejo Islámico de Cataluña.

"Las caricaturas representan un ataque a los valores espirituales, una profanación y una injuria a los valores islámicos", se afirma en el manifiesto de la comunidad musulmana, leído ayer ante una representación de imanes en la sede del Consejo Islámico, la organización más importante del mundo musulmán en Cataluña, en cuyo seno se encuentran representadas más de 150 organizaciones.

El manifiesto de los musulmanes defiende la libertad de expresión, pero al mismo tiempo alerta sobre la necesidad de evitar "abusos innecesarios para que esta libertad en ningún momento pueda ser un pretexto o coartada para provocar heridas en los sentimientos humanos y de identidad".

El comunicado, redactado y difundido en catalán, hace un llamamiento a favor del diálogo "entre el islam de la paz" y los "valores europeos", pero pide a continuación la movilización de todos los musulmanes para frenar la "islamofobia" que se puede crear en esta situación y desmentir el supuesto "choque de civilizaciones" alegado por algunos sectores de intelectuales.

"Los imanes del Consejo Islámico de Cataluña pedimos a todos los musulmanes que sepan superar y pasar página de esta lamentable situación que sin duda ha herido el corazón de todo musulmán. Creemos que ha llegado el momento de trabajar para hacer que los musulmanes que viven en Cataluña lo puedan hacer como ciudadanos con derechos y deberes y puedan al mismo tiempo sacar adelante a sus familias", concluye el comunicado.

"Muchos musulmanes pedían salir a la calle, pero éste es el momento de diálogo con las administraciones y entidades del país", insistió ayer el imán Mohamed Halhoul, secretario general del Consejo Islámico, oriundo de la ciudad marroquí de Tánger. Halhoul está afincado desde hace mas de una decena de años en Barcelona, donde regenta con varios miembros de su familia una tienda de ropa de vestir.

Las declaraciones de Mohamed Halhoul fueron automáticamente respaldadas por todos los imanes que asistieron a la reunión, entre ellos Mohamed Iqbal. Este imán, oriundo de Pakistán, es el máximo representante del Centro Islámico Camino de la Paz, otra organización islámica hegemónica en Cataluña, que agrupa a la mayor parte de los musulmanes originarios de los países asiáticos.

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, recibirá mañana en el palacio de la Moncloa a los máximos representantes de la comunidad islámica en España, entre los que se encontrará una delegación de los imanes catalanes. En Cataluña viven en la actualidad unos 150.000 musulmanes, una quinta parte de los censados en toda España.

A pesar que los imanes han desconvocado las manifestaciones, no se descarta que algunos sectores radicales puedan llevar a cabo movilizaciones en algún lugar de Barcelona antes del fin de semana, según aseguraron miembros del colectivo musulmán. Por esa razón el Consejo Islámico, en un intento de frenar las protestas, ha empezado a planear actos públicos pacíficos que sirvan de alternativa. Entre estos actos se encuentra un festival de música popular magrebí.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 14 de febrero de 2006