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Reportaje:GESTIÓN Y FORMACIÓN

Guerra total al estrés

La filial española de British Telecom crea un servicio de prevención especializado para todos sus empleados

El estrés es un mal común en muchas oficinas. Conscientes de ello, en la filial española de BT han decidido declarar la guerra a esta enfermedad y han creado un servicio de prevención y tratamiento específico. Sus alrededor de 700 empleados pueden medir su nivel de estrés desde su ordenador y, en función del resultado, recibir asistencia psicológica, personal o telefónica.

Según la última Encuesta de Condiciones de Trabajo, el 11% de los empleados españoles asegura que su trabajo es estresante

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¿Quién no se ha visto en algún momento al borde de una crisis porque no llega a entregar un informe importante para su departamento, se siente presionado por su jefe o, simplemente, porque el volumen y ritmo de trabajo le resultan demasiado fuertes? ¿Quién no ha querido huir del trabajo alguna vez? Algunas de estas situaciones, como también el cansancio general, la irritabilidad, la falta de concentración o los problemas para dormir, son síntomas de estrés laboral, un mal presente en muchas oficinas españolas.

La última Encuesta de Calidad de Vida en el Trabajo del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, de 2004, refleja que el 11% de los trabajadores españoles considera su trabajo estresante "siempre", un porcentaje que llega al 21,2% entre los empleados de empresas de intermediación financiera y que es más alto cuanto más grande es la plantilla de la empresa (16,2% en las de más de 250 empleados).

La filial española de la operadora British Telecom (BT) es consciente de que el estrés, que tiene consecuencias psíquicas y físicas, es un problema laboral que cuesta dinero y reduce la productividad de la plantilla. Así que ha decidido intentar prevenir su aparición. El resultado es el Programa Stream, que ha empezado a funcionar este mes y permite detectar las situaciones de estrés y actuar en consecuencia.

La detección del problema es sencilla. Los alrededor de 700 trabajadores que la multinacional tiene en España pueden saber si su trabajo les estresa casi de forma instantánea y sin moverse de su silla. Basta con gastar unos 10 minutos en responder a un cuestionario online de una veintena de preguntas especialmente diseñado por una consultora externa y adaptado al perfil de la compañía.

En cuestión de minutos el empleado recibe un mensaje coloreado. Rojo, verde o amarillo. Al igual que los semáforos, este código de colores clasifican las situaciones en función de su gravedad. El verde para las más sencillas, aquéllas donde el estrés laboral no se ha manifestado o sólo hay síntomas leves, y el rojo para las más graves, las que requieren intervención médica.

Reunión con el jefe

El mensaje también llega al jefe directo del empleado. A pesar de ello, Antonio Hernández, responsable del servicio de prevención de BT en España, asegura que no ha notado reticencias de la plantilla y justifica ese envío en que "el jefe es el que puede modificar los factores laborales que inciden en la aparición del estrés". De hecho, el primer paso previsto en el programa para resolver las situaciones de estrés es una reunión entre el empleado y su superior.

El servicio se completa con distintas formas de apoyo y tratamiento para los empleados estresados, según la gravedad del caso. La plantilla tiene a su disposición atención telefónica las 24 horas del día y todos los días del año -subcontratado con Mas Vida Red-, y, en caso necesario, la compañía paga seis sesiones al año con un terapeuta.

Aunque el programa lleva poco tiempo en funcionamiento, menos de un mes, y aún no cuenta con un número elevado de usuarios, según las encuestas de clima laboral que hace el departamento de recursos humanos de BT desde hace años, el 4% de los empleados sufre estrés, menos de la mitad de la media nacional. Es por tanto un proyecto de carácter preventivo, para anticiparse al problema, porque, en palabras de Antonio Hernández, "una empresa que no gestiona bien los problemas de estrés está perdiendo dinero".

La idea nació en el Reino Unido, donde está la matriz de BT y donde un programa similar funciona desde hace tiempo. Pero se ha adaptado a la cultura española. Sus responsables, Hernández y el director de recursos humanos, Emilio Cortés, reconocen que "existe la percepción de que el sector de las telecomunicaciones, con sus cambios organizativos frecuentes, horarios largos y siempre presionado para innovar, es proclive al estrés".

Aunque la compañía no cifra el coste del programa, que tendrá carácter permanente, éste "no es un servicio caro", asegura el responsable de prevención, quien subraya que "el coste no es lo importante porque este tipo de servicios ofrece un gran retorno en términos de bajas laborales y productividad". Y de satisfacción laboral.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 29 de enero de 2006