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150.000 bebés padecen bronquiolitis cada invierno

Durante los meses fríos del año, generalmente de noviembre a marzo, unos 150.000 bebés sufren bronquiolitis en España, un proceso respiratorio cuyos síntomas son similares a los del asma (tos, dificultad respiratoria, pitos o sibililancias). Supone el primer motivo de hospitalización en los menores de un año, hecho que afecta a 30.000 pequeños.

Según Antonio Nieto, especialista en alergología infantil del hospital La Fe de Valencia, la bronquiolitis, que puede empezar por un proceso catarral común de las vías respiratorias altas, es la inflamación de los bronquiolos, que son los bronquios de menos calibre y los más susceptibles de obstruirse. Esta enfermedad infantil está provocada en la gran mayoría de los casos (80%) por el llamado virus respiratorio sincitial.

Como explica Nieto, la agresividad que a veces presentan los síntomas, especialmente la sensación de ahogo y la dificultad del bebé para respirar, genera una gran preocupación en las madres, razón por la que acuden masivamente tanto a las consultas de pediatría de atención primaria como a los servicios hospitalarios de urgencias.

"Es extraño que pase algún día del invierno sin que veamos en nuestras consultas a un niño con este problema", señala Nieto. "Hay que tener en cuenta que, aunque afecta sobre todo a los lactantes de entre tres y ocho meses, también puede aparecer en los pequeños de hasta dos años. La gran alarma que generan los síntomas, la imposibilidad de comunicación con el bebé y la falta de información constituyen una importante causa de angustia en las madres".

Alerta de asma

Este especialista advierte de la importancia de considerar la frecuencia de la bronquiolitis: "Cuando este cuadro se repite con regularidad en una misma temporada o cuando el pequeño ha requerido hospitalización en episodios previos, es probable que desarrolle asma en edades posteriores. De modo que las bronquiolitis de cierta gravedad o los episodios recurrentes de obstrucción bronquial en el curso de distintas infecciones respiratorias deben alertarnos ante la posibilidad de que se trate de un asma incipiente". Según Nieto, a veces la bronquiolitis es un primer estadio de lo que en un futuro próximo sea un asma bronquial.

Para los especialistas, existen dos grupos de pequeños que pueden verse aquejados por este proceso. En el primero se trata de bebés que presentan sibilancias o pitos en el pecho de forma precoz y transitoria y los episodios de broncoespasmo de la etapa lactante desaparecen hacia los tres años de edad. En el segundo grupo se incluyen los niños, ya en edad escolar, que han padecido en los primeros meses de vida síntomas de obstrucción bronquial, generalmente por infecciones por el virus sincitial y que, habitualmente, dejan de tener esta hiperrespuesta bronquial en la segunda década de la vida.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 27 de diciembre de 2005