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Reportaje:LOS PROBLEMAS DE LOS DISTRITOS

"Como ya no somos olímpicos..."

Los vecinos de Usera temen que, tras el fallido intento de organizar los Juegos, las instalaciones previstas en el parque del Manzanares para revitalizar la zona no se hagan

Manuel sale cada mañana a pasear por el parque lineal del Manzanares. Allí se reúne con sus amigos del barrio, jubilados como él. Aprovechan las horas de sol del frío invierno para hablar un rato. Manuel y los suyos se conocen como nadie los entresijos de esta zona verde, y se han convertido, sin darse cuenta, en sus conservadores. Alertan cuando una bombilla falla, cuando un árbol parece que se va a secar o cuando de una fuente no mana agua. "El parque es lo mejor que tenemos en el barrio; bueno, lo único que tenemos en el barrio", cuenta Manuel.

Cristina también es usuaria del parque, pero a distinta hora. Ella trabaja, y lo utiliza por la tarde para correr. "Suelo salir a las siete. A esa hora en invierno es de noche y todo es distinto. Hay farolas que no funcionan, otras que no las encienden, y hay sensación de inseguridad a pesar de que hay vigilancia privada. El parque no está cuidado como debería. Hasta se han secado 40 árboles", se queja.

"Ésta es una de las zonas con más déficit de inversiones", afirma la portavoz de IU

Usera es el distrito con menor renta 'per cápita' anual, muy por debajo de la media de Madrid

Y es que en el distrito de Usera la vida gira alrededor del parque lineal del Manzanares. Diseñado por el arquitecto Ricardo Bofill, es uno de los proyectos más emblemáticos para regenerar una de las zonas más degradadas de la capital: los márgenes del río que discurren desde el nudo sur de la M-30 hasta Getafe.

La primera fase del parque está ejecutada. Cuando la segunda se acabe, se habrá creado una zona de 150 hectáreas de masa forestal que llegará hasta el límite del término municipal de Madrid.

Para configurar la zona construida hasta ahora se ha movido más de un millón de metros cuadrados de tierra. Durante los trabajos se ha dado forma a los elementos más singulares del parque, como el denominado paseo de los Sentidos y la Atalaya: una montaña de escombros remodelada como una escultura junto al barrio de San Fermín, desde la que se divisa la trayectoria del río. Desde la Atalaya se pueden observar también elementos ornamentales, como la Cascada y una lámina de agua denominada el Lago.

Pero en Usera ha cundido el desánimo en los últimos meses. El distrito fue puesto como ejemplo por el alcalde Alberto Ruiz- Gallardón de lo que supondría el proyecto olímpico en el reequilibrio de la ciudad. La Caja Mágica del Dominique Perrault, el centro de tenis, iba ayudar a revitalizar la zona. Así que la noticia de que los Juegos se iban a Londres ha llenado de desasosiego a los vecinos. En los terrenos en los que se iba a levantar esta emblemática instalación no hay nada, sólo un enorme socavón y unos carteles. "Que nadie dude de que el proyecto se va a acometer", ha dicho Ruiz-Gallardón. Y Federico Sepúlveda, director general de Patrimonio Verde de la concejalía de Medio Ambiente, detalla: "Ahora se están haciendo las obras de urbanización, en concreto los tanques de tormenta".

"No me lo creo", dice María, que vive justo enfrente del enorme agujero en el que se supone que se hará la Caja Mágica. "Como ya no somos olímpicos, aquí no trabaja nadie", dice observando el terreno desde la ventana de su casa. "No hay ni una pala". María se queja de la lentitud con la que actúa la Administración. Ella ocupa uno de los pisos de la Empresa Municipal de la Vivienda (EMV), en la calle del Camino de Perales. "Mi casa, en San Cristóbal de Los Ángeles [Villaverde], se estaba cayendo, y me han traído aquí, pero yo me marcho en cuanto pueda", cuenta.

Mercedes empuja el cochecito de su bebé y, cuando pasa por debajo de los carteles en los que a todo color se anuncia el proyecto de la Caja Mágica, observa que hay unos curiosos mirando la información de la obra, y dice con sorna: "Fíjense. Pone plazo de ejecución de tres meses, y de eso hace ya más de siete. Como ya no somos olímpicos... Aquí las únicas grúas que se ven son aquéllas a lo lejos, las de las obras de la M-30".

Óscar Iglesias, portavoz adjunto del PSOE en el Ayuntamiento, asegura que Usera es un distrito discriminado. "Es un claro ejemplo de la dualidad que está generando la política del PP, que sólo invierte en los barrios más beneficiados y deja en el abandono a los más necesitados".

"Usera es uno de los distritos con más déficit de inversiones", subraya Inés Sabanés, portavoz de IU. "Es necesario un plan integral de inversiones. La oportunidad de los Juegos habría ayudado al reequilibrio de la ciudad. Se ha firmado un acuerdo con el Ayuntamiento, pero es insuficiente. Hace falta un plan potente de inversiones en el distrito".

"El parque se acabará", sentencia Sepúlveda, y añade: "El parque ya existente se irá mejorando. Hace poco tiempo que depende de Medio Ambiente. Se trata de una zona verde joven y deberán pasar 15 años para que esté en su máximo esplendor".

"Si nos costó muchos años tener este parque, ¿cuánto tendremos que esperar ahora para que el proyecto se acabe?", se pregunta Manuel sentado en un banco del parque. "Yo no lo veré".

Mucho paro y absentismo escolar

San Fermín, con 19.821 personas censadas, tiene una de las tasas de paro más altas de Madrid, un 7% (que en el caso de las mujeres se dispara hasta llegar a un 9,49%), pero no llega a los extremos de otros barrios de Usera, como Orcasitas (9,01% en total y 12,74% de paro femenino). Este dato de precariedad se suma al bajo poder adquisitivo de los vecinos, que en 2000 era de 7.946 euros de renta anual por persona, casi tres veces menos que en los barrios más pudientes de Madrid.

Este distrito obrero -aunque en las nuevas construcciones predomine la clase media- es un granero del voto socialista. En el distrito existe un norte y un sur. En este último predominan los vecindarios de vivienda social como Orcasitas, Orcasur y San Fermín, que se construyeron para alojar a familias chabolistas de la zona. Es en ellos donde se concentran los problemas de paro, absentismo y fracaso escolar, pobreza... En Usera han existido importantes núcleos de marginación social y venta de drogas como el Rancho del Cordobés y Torregrosa, ya desmantelados.

Es el distrito con menor renta per cápita anual (8.086 euros), muy por debajo de la media de la capital (11.961 euros). También es el segundo con más paro (9,6%), y sus viviendas son de las más baratas (1.780 euros por metro cuadrado).

Un 13% de la población de Usera es extranjera y vive, sobre todo, en las zonas de San Fermín y Pradolongo. El parque de este último barrio, con una silueta inolvidable ya que está cruzado por torres de alta tensión, se ha convertido en un lugar de encuentro de los colombianos. Dos de cada diez vecinos son mayores, y un 15%, niños.

El distrito de Usera toma su nombre de una familia, la de Marcelo Usera, coronel del Ejército y dueño de buena parte de las tierras de este vecindario situado a orillas del río Manzanares. Algunas de sus calles más antiguas fueron bautizadas con los nombres de los hijos del militar (Amparo, Isabelita, Nicolás y Gabriel Usera) o de sus chóferes, vecinos y criadas (Pepita Barroso, José Anespere, José Montoya...).

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 18 de diciembre de 2005

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